Guerra a las estatuas en Estados Unidos

Las protestas raciales en Estados Unidos han derivado en la vandalización y derribo de estatuas de personajes asociados con el racismo o la colonización. Pero este movimiento iconoclasta, que también ha saltado a otros países, ha superado las reivindicaciones antirracistas iniciales para pasar a atacar a figuras clave de la historia estadounidense y cuestionar las bases mismas sobre las que se asienta la nación. Pero estos actos simbólicos no mejorarán la situación de las minorías si no se hacen cambios más profundos.
Política y eleccionesAmérica del NorteEstados Unidos
Guerra a las estatuas en Estados Unidos
Fuente: Abel Gil Lobo.

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La muerte del afroestadounidense George Floyd a manos de la policía el 25 de mayo de 2020 desencadenó una ola histórica de protestas contra la desigualdad, el racismo institucionalizado y la violencia policial en Estados Unidos. Las protestas raciales no son nuevas en un país en el que la policía mata a más de un millar de personas al año, especialmente afroestadounidenses. Sin embargo, a diferencia de otras protestas raciales anteriores, estas se han dado en un momento especialmente delicado.

Estados Unidos ha sido duramente sacudido por la pandemia de coronavirus, que ha golpeado especialmente a la población negra e indígena. Y en el horizonte, el país afronta una transición demográfica en la que las minorías van a ganar cada vez más importancia. Además, bajo la Administración Trump se ha retrocedido en avances sociales, y entre los votantes más progresistas no hay grandes esperanzas de que haya cambios importantes gane quien gane en las elecciones de noviembre.  Todo ello ha llevado a la movilización de un amplio sector de la población, revitalizando el movimiento antirracista Black Lives Matter y sumando a una proporción nunca vista de blancos anglosajones.

En gran parte del sur de EE. UU. las zonas más pobres coinciden con las que tenían mayor presencia de esclavos en el siglo XIX. En un país con escasa redistribución de la riqueza,  los afroestadounidenses han seguido marginados.

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Abel Gil

Segovia, 1990. Graduado en Geografía y Ordenación del Territorio por la UCM. Máster en Desarrollo Territorial Sostenible por la UAM y de Formación del Profesorado por la UCJC. Apasionado de los conflictos espaciales.