Alemania en crisis: por qué se ha roto el modelo del milagro industrial

Sin el gas ruso barato, la productividad alemana sufre y las empresas buscan menos costes energéticos y salariales en otros países. La caída de la industria ha llevado al país a la recesión, y las pocas expectativas dejan al ‘Made in Germany’ en su peor momento en décadas.
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Alemania en crisis: por qué se ha roto el modelo del milagro industrial
Fuente: elaboración propia con Midjourney

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Volkswagen y BMW en automoción, BASF en químicos y Siemens en ingeniería. El poderío industrial ha sido un histórico sello de identidad y un orgullo nacional en Alemania. Hasta ahora. Los altos precios energéticos y la inflación salarial han hecho del país una localización industrial cada vez menos atractiva. Dos tercios del sector manufacturero ya no lo consideran en sus planes de expansión y el 16% ya ha empezado a irse.
La crisis ya ha llevado al país a la recesión técnica. La economía también se contraerá en el tercer trimestre del año, de acuerdo con el Banco Federal Alemán, y el PIB retrocederá un 0,4% en 2023, según estima la Comisión Europea. Los índices de actividad industrial no dejan de bajar y el desempleo está en su punto más alto en dos años. El Gobierno de coalición, que lidera el socialdemócrata Olaf Scholz, ha intentado contenerlo rompiendo con la tradición frugal germana, pero ha sido insuficiente para prevenir la sangría de inversiones de grandes multinacionales. En este escenario, la extrema derecha sube con fuerza gracias a su oposición a la transición energética y Europa mira con preocupación.
Una crisis que no mejora
La crisis de la industria alemana no se entiende sin el origen de su éxito: el gas ruso. Un acuerdo con la Unión Soviética en los años setenta hizo que Moscú financiase durante décadas la productividad alemana con el suministro de gas barato a través de gasoductos. Gracias a ello, muchas empresas familiares se consolidaron como líderes mundiales en los sectores farmacéutico, químico, automovilístico o eléctrico. Alemania se volvió la tercera potencia exportadora a nivel mundial, después de Estados Unidos y China. 
El denominador común de la industria alemana es su gran consumo de energía. Por eso la guerra en Ucrania la ha dejado sin el pilar de su productividad. Rusia le cerró el grifo del gas a Alemania en septiembre de 2022 y los costes energéticos se dispararon. El shock de precios en invierno obligó a muchas empresas a c...

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Isabel Valverde

Ourense, 1997. Máster en Economía Política Internacional por la London School of Economics and Political Science. Disfruto analizando como la geopolítica afecta a la economía internacional y me fascina China, el cambio tecnológico, la política industrial y la energía. Colaboro con Agenda Pública y he sido consultora de asuntos públicos para el sector energético.