La Corte Suprema quiere mantener a Estados Unidos en el siglo XVIII

Los jueces conservadores del Tribunal Supremo estadounidense interpretan textualmente la Constitución de 1787 y sus enmiendas de la época. Con esa lectura anularon el derecho al aborto y están poniendo en riesgo otros derechos y libertades que también se consiguieron después.
Política y eleccionesEstados Unidos
La Corte Suprema quiere mantener a Estados Unidos en el siglo XVIII
Fuente: elaboración propia

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“Independientemente de lo que se piense sobre el aborto, la Constitución no dice nada al respecto”. El juez Antonin Scalia explicó muy bien el “originalismo” en el que basaba su larga carrera en la Corte Suprema estadounidense hasta su muerte en 2016. Esta teoría judicial le hizo ídolo del movimiento conservador, Donald Trump incluido, y ha revolucionado la política nacional de los últimos cuarenta años. El actual Tribunal de mayoría conservadora anuló bajo esa óptica el derecho al aborto en 2022 y el criterio racial para la admisión en universidades el pasado junio.
El argumento central del originalismo suena razonable: los jueces no deben reinterpretar la Constitución, sino ceñirse a su literalidad. Sin embargo, el texto se escribió hace 236 años para un país que ya no existe. Los originalistas dicen que si la Constitución no gusta, la solución es enmendarla. Pero el proceso es difícil y hay decenas de derechos fundamentales, como la intimidad o viajar libremente, que existen por “interpretaciones” de la Corte. También hay otros que peligran, como el acceso a anticonceptivos o el matrimonio entre personas del mismo sexo.
A golpes con la Constitución
Los originalistas quieren que los jueces se guíen por el “significado público original” de la Constitución en el momento de su ratificación. Es decir, que no adapten sus palabras a la actualidad ni traten de adivinar qué pensaban los “padres fundadores”. Deben buscar qué entendía un estadounidense medio cuando leía el texto a finales del siglo XVIII, usando por ejemplo diccionarios de la época. Un originalista señalaría que esto no quiere decir que los derechos actuales se limiten a los de entonces. Por ejemplo, la Segunda Enmienda que protegía el derecho a tener un trabuco protege ahora el tener una ametralladora porque la Constitución establece el derecho a tener armas. La Corte Suprema lo amplió en 2022, apelando justamente al precepto constitucional de portar armas para anular una ley de 1911 que limitaba ese derec...

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Carlos H. Echevarría

Madrid, 1983. Licenciado en Periodismo y Master of Arts in Elections and Campaign Management por la Fordham University de Nueva York (Fulbright 2013). Analizo la política y la historia de EEUU en diferentes medios. Estuve allí cuando Obama ganó las primarias y cuando Trump juró el cargo, así que ya lo he visto (casi) todo.