Escucha este artículo
En 2003, poco antes de que empezaran los bombardeos estadounidenses contra Irak, una red criminal ligada al entonces presidente Sadam Huseín robó mil millones de dólares del banco central del país. Diferentes listados lo consideran el robo más grande de la historia. Casi veinte años después, ciberdelincuentes asociados a la inteligencia norcoreana robaron casi el doble de esa cantidad en varios golpes a lo largo de 2022. Pero no robaron dinero en efectivo, joyas u obras de arte, como se ha hecho en otros robos históricos, sino algo mucho más moderno: criptomonedas.
Los analistas de movimientos de criptomonedas en la blockchain —la base de datos donde se registran las transacciones— apuntan que Corea del Norte está detrás de la mayoría de los ciberataques relacionados con su robo en todo el mundo. Entre enero y agosto de 2023, por ejemplo, el régimen de Kim Jong-un habría orquestado al menos treinta. Parece irónico, siendo una tecnología reciente y un país donde la enorme mayoría de sus ciudadanos no tiene acceso libre a internet, pero funciona como una política de Estado.
Evadir sanciones con criptomonedas
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento