Por qué seguirá siendo tan difícil acabar el conflicto en Colombia

Ni los diálogos recientes ni la histórica presión militar por sí solos acabarán con décadas de guerra. Además de combinar palo y zanahoria, que sirvió con las FARC, hace falta que el Estado colombiano llene los vacíos estructurales que la han perpetuado, especialmente el desigual reparto de la tierra
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Por qué seguirá siendo tan difícil acabar el conflicto en Colombia
Abelardo de la Espriella durante un mitin de campaña en Cartagena de Indias el pasado 9 de junio de 2026. | MANUEL PEDRAZA - AFP

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Un atentado el pasado mes de abril dejó veinte muertos en una carretera del Cauca, cerca de la costa pacífica colombiana. Fue el peor ataque contra civiles en años, pero no el único: durante la campaña para las elecciones presidenciales que concluyeron este 21 de junio, Colombia sufrió un repunte de episodios violentos, incluido el asesinato de un precandidato presidencial en 2025 y una ola de más de veinte ataques en dos días en abril. Un recordatorio del conflicto armado que sigue sufriendo Colombia desde mediados del siglo XX y casi diez años después del acuerdo de paz entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP). Como resultado, Colombia vive la peor situación humanitaria en una década, según el Comité Internacional de la Cruz Roja.

El recrudecimiento del conflicto se debe sobre todo a la atomización y extensión territorial de los grupos armados ilegales, que inició durante el gobierno del conservador Iván Duque (2018-2022) y se agravó bajo el de Gustavo Petro (2022-2026). La apuesta del presidente izquierdista y su candidato, Iván Cepeda, por negociar en simultáneo con todos los grupos no ha traído la paz. Tampoco lo hará la mano dura, sin diálogos hasta que no haya rendición, que propugna el ultraderechista Abelardo de la Espriella, ganador en el preconteo de votos. En el fondo seguirá pesando la capacidad institucional del Estado, motores económicos como el narcotráfico y factores estructurales como la pobreza y el desigual reparto de la tierra.

El conflicto en Colombia ha mutado y se ha atomizado

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Pablo Castaño

Periodista y doctor en Ciencia Política, Políticas Públicas y Relaciones Internacionales por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Analista político para diversos medios de España, Francia y Estados Unidos y profesor en la UAB.