Escucha este artículo
Cuando la fuerza aérea japonesa destruyó la base de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, pilló a Estados Unidos por sorpresa. El Ejército no estaba preparado para el ataque y los servicios de inteligencia fallaron. Fue tal la conmoción entre los ciudadanos que Washington abandonó la neutralidad y decidió participar en la Segunda Guerra Mundial. La decisión fue decisiva para la victoria aliada.
El ochenta aniversario de ese ataque, en 2021, ha llegado en un mundo más complejo y digitalizado. En el ciberespacio, donde todo circula rápida y anónimamente, es difícil prepararse para un gran ataque sorpresa. Un “cíber Pearl Harbor” podría poner en jaque a un país entero. En este escenario, atacantes desde lugares remotos lanzarían un ciberataque masivo a infraestructuras críticas como una central eléctrica o las comunicaciones. Como están interconectadas, el caos no tardaría en expandirse y en trasladarse a los mercados. La población no podría hacer nada: ni sacar dinero del banco, comprar medicinas o llamar por teléfono. ¿Estamos preparados para un escenario como este?
Un Pearl Harbor digital
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento