La burbuja inmobiliaria, una crisis a punto de explotar en China

Los grandes grupos inmobiliarios chinos se dirigen a la quiebra en un país que depende del sector. La pandemia agravó un modelo basado en un gran endeudamiento. Tras la reactivación, la apuesta del Gobierno es retomar un mayor consumo privado para impulsar el crecimiento económico.
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La burbuja inmobiliaria, una crisis a punto de explotar en China
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia

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El sector inmobiliario es un arma de doble filo para China. Representa un 26% del PIB, pero sus compañías más grandes —Evergrande, Sunac y Country Garden— se dirigen a la quiebra. Esta última sufrió caídas de ventas del 44% anual los primeros seis meses de 2022 y cayó en bolsa un 70% en 2023. Dos tercios de los promotores que pidieron préstamos internacionales ya han hecho impago de su deuda. Entretanto, según recoge el Peterson Institute for International Economics, un 70% del patrimonio de los hogares urbanos chinos son bienes inmuebles, y la población sigue disminuyendo.
Es un círculo vicioso. Los promotores vendían viviendas sin completar para invertir el dinero en otros proyectos. Cuando en 2020 se restringió el crédito al que podían acceder las inmobiliarias mediante “tres líneas rojas” (límites entre deuda y efectivo, activos y patrimonio neto, más la obligación de revelar detalles sobre su deuda), su modelo de financiación se vino abajo. Esto ha ahondado la desconfianza de los consumidores y su preferencia hacia compañías apoyadas por el Estado, con menos expectativas de quiebra. Es el cóctel perfecto para una crisis en el gigante asiático.
¿Cómo ha llegado China hasta aquí?
China ha basado su crecimiento en las últimas décadas en la inversión y gran parte de ésta ha sido en inmuebles. Desde finales de los años noventa y debido a la comercialización de la vivienda, el crecimiento del sector inmobiliario ha sido mayor que el del PIB: hoy en día el 41,5% de hogares urbanos chinos tiene dos o más propiedades. El margen de beneficio llegó a un 40% en 2011, lo cual atrajo a muchas nuevas empresas al mercado y el aumento de la oferta hizo caer el margen hasta algo menos del 35% en 2019. 
El modelo chino de este sector se basa en una alta rotación, ventas rápidas y gran endeudamiento de las constructoras. Tras la crisis del 2008, gran parte del estímulo del crecimiento vino propiciado por el sector inmobiliario, cuyo ratio entre deuda y activos pasó del 75% de...

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Francisco Nunes

Economista por la Universidad Complutense. Ocasionalmente aparece en La Sexta Xplica y escribe en eldiario.es. Además, ha trabajado en el Observatorio de la Realidad Financiera y en la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado.