Brasil: no solo duelen los golpes

Un acontecimiento puntual como fue el asesinato de la concejala Marielle Franco permite explicar el actual contexto de efervescencia política y social de Brasil. Enmarcar este atentado político puede ayudar a buscar claves y pistas que aclaren la dirección a la que parece abocada el país.
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Brasil: no solo duelen los golpes
Grafiti cerca de la Universidad Federal de Río de Janeiro (2017). Fuente: Inés Lucía

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Arrancó como una noticia de la sección de sucesos, pero su trascendencia es enorme: Marielle Franco fue asesinada en el barrio carioca de Estácio. No cabe duda de que era una figura política molesta; ya con los Gobiernos de izquierdas era crítica y demandaba un avance de los derechos sociales, pero su voz se alzó contra el actual Gobierno de Michel Temer y, en especial, contra la medida federal de militarizar las favelas de Río. Las principales investigaciones apuntan a fuerzas paramilitares como culpables de su asesinato.
La concejala, orgullosa favelada, defensora de los derechos LGTB y de la afroconciencia, conocía y denunciaba el racismo institucionalizado en el país y la criminalización de la pobreza, palpables tanto en el discurso como en la práctica política desde hace tiempo. Las favelas aparecen a menudo en los medios como verdaderos escenarios de contienda, territorios hostiles en continuo enfrentamiento. Incluso para referirse a aquellas en las que la violencia hace tiempo que cesó, se utiliza la denominación de pacificadas, un término con un contenido bélico indudable. Marielle Franco, como otros muchos brasileños, no negaba que la violencia fuera un tema central que tratar en la agenda política, pero se oponía a una lectura simple de la situación que la calificara en exclusiva como un “problema de seguridad”.
La trascendencia de este atentado debe su relevancia a que supone un duro golpe contra una propuesta política crítica, pero esperanzadora y conciliadora para el futuro del país. Asimismo, que haya sucedido en Río de Janeiro tiene también una importancia especial. Aunque Brasil no es Río —por mucho que la antigua capital tienda a acaparar el foco—, no puede negarse que tiene algunos rasgos que la hacen representativa de muchos conflictos extendidos por todo el país. Por su especial orografía, en ella conviven codo con codo barrios muy ricos con favelas desde las que puede apreciarse el lujo de las áreas residenciales de cinco estrellas asentadas ent...

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Inés Lucía

Madrid, 1992. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense. Máster en Gobernanza Global y Derechos Humanos por la Universidad Autónoma de Madrid. Máster en Educación. Ha realizado prácticas en el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña y ha trabajado en cooperación cultural y desarrollo para el Centro Cultural de España en Bata (Guinea Ecuatorial) con un proyecto de la AECID.