Te doy la bienvenida al Blitz, el boletín semanal de El Orden Mundial para comprender la actualidad internacional. Hoy hablamos del intento de Estados Unidos por sumar aliados para reabrir el estrecho de Ormuz, de la guerra entre Pakistán y Afganistán y de la apertura del régimen cubano.
Trump se queda solo en Irán
El presidente estadounidense está enfangando a su país en una nueva guerra. Pese al impacto económico del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 30% del comercio global de petróleo y el 20% de gas natural licuado, otros países occidentales no quieren sumarse al llamado del magnate a desbloquearlo. Mientras tanto, aprovechan para reforzar sus lazos económicos con China.
¿Qué tienes que saber?
· Trump ha llamado a los aliados de la OTAN a reabrir el estrecho de Ormuz. Irán lo bloqueó de facto como parte de su respuesta a los ataques que Estados Unidos e Israel iniciaron el pasado 28 de febrero y en los que asesinaron al líder supremo Alí Jamenei. El presidente estadounidense también ha llamado a aliados como Japón y Australia, así como a China, a unir esfuerzos para reabrir el paso.
· Reino Unido, Italia, Alemania, Japón y Australia han descartado enviar una misión a Ormuz y llaman a encontrar una solución diplomática al conflicto. Aunque líderes como el primer ministro británico Keir Starmer no descartan una operación, su ministro de Defensa ha expresado un sentir cada vez más evidente entre los aliados: esta no es su guerra y van a evitar verse arrastrados por ella.
· El bloqueo de Ormuz ya se nota en la economía global. El precio del barril de petróleo brent ya supera los cien dólares y el del gas en Europa se ha disparado más de un 40%. El bloqueo también afecta a bienes estratégicos que dependen de la industria de hidrocarburos y del flujo comercial en el Golfo, como los fertilizantes, el aluminio, el helio, el acero semiprocesado, el plástico o los medicamentos.
El golfo Pérsico es una región clave en la producción de hidrocarburos. Descubre las cantidades por país en este mapa:


¿Por qué es importante?
· Trump se está quedando aislado a nivel internacional con la guerra en Irán. El conflicto y el bloqueo de Ormuz suponen una nueva brecha en la OTAN, que ya venía deteriorándose con las amenazas del magnate de no proteger a los europeos o de invadir Groenlandia. Además, las monarquías del Golfo han pedido ayuda a otros socios ante la desprotección estadounidense frente a los ataques de Irán.
· Los europeos están reforzando lazos comerciales con China y otros países. Pedro Sánchez viajará en abril a Pekín para estrechar relaciones como alternativa económica a Estados Unidos, y la Unión Europea está cerca de sumar a los acuerdos de libre comercio con Mercosur e India otro con Australia. El objetivo es diversificar la dependencia con Washington, que se ha vuelto un rival impredecible.
· Un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz supondría un shock para la economía global. Esto añade más presión en Estados Unidos para detener la guerra, aunque sea sin una victoria clara. Además, el giro comercial europeo le perjudica en su competición con China. El bloqueo también presiona a los propios aliados a enviar una misión conjunta para aliviar la presión sobre sus economías.
¿Qué cabe esperar?
· Las tensiones entre Estados Unidos y los otros miembros de la OTAN se van a disparar. Trump ya ha dicho que la Alianza Atlántica se enfrenta a «un futuro muy malo» si fallan en reabrir el estrecho de Ormuz. Pero más allá del discurso, el presidente estadounidense podría redoblar sus amenazas sobre los europeos con nuevos aranceles o bloqueos comerciales si se niegan a involucrarse.
· Europa seguirá profundizando los lazos con China. Las amenazas y la inestabilidad provocada por Trump beneficiarán al gigante asiático. Sin embargo, esta estrategia también puede aumentar las divisiones dentro de la Unión Europea: mientras países como Alemania siguen apostando por Washington, otros como España se inclinan por acercarse a Pekín a nivel comercial.
· Los europeos terminarán mandando una misión a Ormuz si el bloqueo se prolonga. La presión sobre los precios del crudo, el gas y la inflación generalizada motivarán el envío de buques por parte de algunos países para defender el flujo comercial o atacar objetivos iraníes hostiles en el estrecho. Incluso podría no ser en una misión conjunta con Estados Unidos, remarcando su distanciamiento.
Otros temas de la semana
Se recrudece la guerra entre Pakistán y Afganistán
El conflicto abierto desde finales de febrero entre Pakistán y Afganistán, que tienen una histórica disputa fronteriza, se ha intensificado entre combates y bombardeos. A ello se suma la propaganda cruzada de los talibanes y del Gobierno paquistaní.
Las tres claves
· Este conflicto ya es el más cruento que ha enfrentado a los dos países. Pakistán acusa a Afganistán de haberse convertido en un refugio para los terroristas del grupo Movimiento Talibán de Pakistán. Los ataques y bombardeos han seguido en ambos lados de la frontera y en Kabul, donde el ataque sobre un hospital habría dejado centenares de víctimas, según las autoridades talibanes.
· La guerra en Irán podría retroalimentarse con la de Pakistán y Afganistán. Con la inestabilidad del régimen iraní, grupos transfronterizos como los baluchis, presentes en los tres países, podrían sumarse a ambos conflictos. Su participación ampliaría el escenario de inestabilidad regional, forzando a Estados Unidos a sumar más esfuerzos de los esperados en Oriente Próximo y alrededor.
· Paquistaníes y talibanes seguirán enfrentados, y el conflicto podría extenderse a la India. India y Pakistán son enemigos históricos, y el acercamiento entre Nueva Delhi y Afganistán en 2025 supuso una alarma para Islamabad. En este aumento de tensiones, el conflicto podría llevar a nuevos enfrentamientos entre India y Pakistán como los del año pasado, añadiendo el riesgo nuclear.


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Cuba se abre a las inversiones de sus ciudadanos en el exterior
El viceprimer ministro cubano, Óscar Pérez-Oliva Fraga, anunció este lunes que el régimen se abría a mantener relaciones fluidas con las empresas estadounidenses y a permitir las inversiones y el comercio con la diáspora cubana. El presidente Miguel Díaz-Canel ya había llamado a transformar el modelo económico y social.
Las tres claves
· Las declaraciones de Pérez-Oliva, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, llegan en medio de las negociaciones entre La Habana y Washington. Estados Unidos ha profundizado la crisis económica y humanitaria que vive la isla bloqueando el suministro de petróleo venezolano. Ese ahogamiento apunta a presionar al régimen cubano para conseguir un cambio económico y político.
· La apertura del régimen no solucionará la crisis que atraviesa Cuba. La diáspora cubana y las empresas estadounidenses desconfían del castrismo, que todavía no ha dado detalles sobre cómo funcionará esa apertura a la inversión o qué condiciones impondrá. Sin embargo, sí es una prueba de la debilidad del régimen y de su voluntad de ceder ante Washington para sobrevivir.
· Los gestos del Gobierno cubano tampoco asegura la supervivencia del régimen. Trump ha marcado Cuba como próximo objetivo. La escalada y el estancamiento en Irán fuerzan al presidente estadounidense a priorizar una victoria rápida en política exterior que vender a sus votantes y que pague los platos rotos de Oriente Próximo. Pese a las negociaciones, la intervención es muy probable.



