Los aliados que Putin necesita para ganar la guerra
La guerra y las sanciones han debilitado a Rusia, que depende cada vez más de los drones iraníes, el armamento norcoreano y el creciente apoyo chino. Mientras tanto, estos regímenes aprovechan la atención occidental en Ucrania para fortalecerse en sus propias zonas de influencia y desafiar el orden internacional.
La nueva ofensiva rusa en Ucrania no avanza tan rápido como Vladímir Putin había previsto. Pese a los cientos de miles de civiles reclutados para la guerra, la “operación especial” lleva más de un año y acumula en torno a 200.000 bajas y casi 10.000 vehículos militares destruidos. Estados Unidos y la Unión Europea estudian formas de mejorar las sanciones para dañar todavía más a la industria militar rusa y poner fin a los vacíos a través de terceros países. Putin, mientras tanto, ha tenido el apoyo de Bielorrusia, con su territorio como lanzadera de la ofensiva y con el tejido industrial a su servicio.
Sin embargo, el presidente ruso sabe que ese respaldo no basta para doblegar a Ucrania. Por ello aspira a crear una alianza de países autoritarios contra Kiev y sus apoyos internacionales. Irán, Corea del Norte y China: todos comparten una ideología opuesta al bloque occidental. Los ayatolás, Kim Jong-un y Xi Jinping quieren aprovecharlo, pero sobre todo son conscientes de que tienen mucho que ganar si la OTAN se empantana en Ucrania para así actuar en sus respectivas zonas de influencia.
Irán: un acuerdo de conveniencia
Aunque se sospecha que Irán ha enviado balas y misiles a Rusia para apoyar la invasión, su principal activo en Ucrania son los drones de combate. Los primeros indicios de que Moscú operaba estos vehículos surgieron en septiembre de 2022 y se intensificaron en invierno. Putin inició entonces una campaña contra la infraestructura civil ucraniana para forzar al presidente Volodímir Zelenski a negociar.
El Shahed, por ejemplo, es un dron kamikaze que gracias a su autonomía puede golpear objetivos lejos del frente. Ha sustituido a los misiles de largo alcance, que empiezan a escasear en el arsenal ruso. Ucrania cuenta con sistemas de defensa antiaéreos importados desde Occidente, pero cuestan cientos de miles de euros. En cambio, los Shahed se producen más y fabricar cada uno cuesta u...
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