Las aguas del este de Asia están infestadas de contrabandistas. Expertas en burlar los controles nacionales e internacionales que regulan el comercio marítimo, las redes de traficantes mueven todo tipo de mercancías de un puerto a otro ya sea a espaldas de las autoridades o comprando su complicidad con sobornos. Uno de los productos más demandados en este mercado negro es el petróleo, un recurso que China y Corea del Norte necesitan y que los contrabandistas consiguen a buen precio en Taiwán.
Sin pretenderlo, esta democracia insular ha suministrado petróleo durante décadas a ambos países, dos de sus principales adversarios. Los contrabandistas aprovechan que Taiwán lo vende a un precio más bajo para ellos revenderlo, en algunos casos operando en aguas chinas. Y mediante esta estratagema, Pionyang aprovecha para saltarse los límites que la ONU impuso en 2017 a sus importaciones de crudo por la sospecha de que lo destina a su programa de armamento nuclear.
La estrategia taiwanesa: subsidiar petróleo para poder competir
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento