¿Se acerca el fin de los antibióticos?

Los antibióticos son una de las principales herramientas de salud pública para el tratamiento y cura de enfermedades. Su uso continuado durante el último siglo, en ocasiones de forma irresponsable, se está convirtiendo en un arma de doble filo, contribuyendo a la aparición de bacterias “superresistentes” a los antibióticos convencionales. A ello se une la falta de incentivos financieros para investigar y crear nuevos antibióticos por parte de la industria farmacéutica, lo que lleva a un escenario cada vez más plausible donde el uso de estos medicamentos será menos eficaz para tratar infecciones comunes.
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¿Se acerca el fin de los antibióticos?
Antibióticos. Fuente: Martin Cathrae (Flickr)

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Hace apenas cien años, a la vuelta de unas vacaciones de verano en 1928, el médico británico Alexander Fleming realizó un descubrimiento que alteraría por completo la medicina contemporánea. Analizando muestras de staphylococcus, una bacteria que causa infecciones comunes, observó una zona en la que no se propagaba esta bacteria. Ese área contenía una cepa de penicilina, un tipo de moho que, como descubriría Fleming, era capaz de combatir numerosas bacterias causantes de enfermedades tan letales por entonces como la gonorrea, neumonía o fiebre reumática. El hallazgo de Fleming abriría la puerta a los primeros antibióticos, que se pusieron en circulación durante la Segunda Guerra Mundial. Con ellos, se podían curar fácilmente enfermedades e infecciones comunes que hasta entonces habían sido muy difíciles de tratar.

Los antibióticos son medicamentos que eliminan o impiden la propagación de bacterias que causan infecciones. No sirven, sin embargo, para tratar enfermedades de origen vírico, como la gripe o el resfriado común. Mientras que los virus son partículas infecciosas de tamaño reducido que necesitan parasitar otro organismo para su supervivencia, las bacterias son más grandes, no necesariamente nocivas —algunas se utilizan para producir alimentos como el yogur— y con una capacidad de resistencia notablemente superior. La propia etimología de la palabra ‘antibiótico’, que viene del griego αντί (anti, ‘contra’) y βιοτικός (biotikós, ‘de la vida’),  indica la facultad de estos medicamentos de acabar con la vida de las bacterias. 

Pese a que se ha llegado a catalogar a los antibióticos como la “bala mágica” de la medicina por lo innovadores que eran y los efectos positivos que introdujeron, los avances en higiene o el acceso a agua corriente también influyeron en la reducción de infecciones tan comunes en el siglo XIX como la tuberculosis o el cólera. Aún así, el período de 1950-1970 constituyó la edad dorada de los antibióticos por la gran cantidad de descubrimientos de nuevas clases de este tipo de medicamentos, sin que se haya vuelto a producir ninguno desde entonces

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Trajan Shipley

Madrid, 1997. Estudiante de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Soy español y estadounidense, y me interesan especialmente la economía y el comercio internacional, la integración europea y cuestiones jurídicas internacionales.