Quién gana en el Sahel con la salida de Francia

La ola golpista en el Sahel ha dado lugar a una alianza de juntas militares. Con la retirada de Francia, el peso de Rusia a través del Grupo Wagner y el repunte del terrorismo, la región enfrenta una inestabilidad que las misiones de paz internacionales no pudieron solucionar.
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Quién gana en el Sahel con la salida de Francia
Fuente: Wikimedia Commons

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El golpe de Estado en Níger del pasado 26 de julio abrió la posibilidad de una intervención militar para restaurar el Gobierno democrático. Dos meses después, sin embargo, la amenaza de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) no sólo parece diluirse, sino que tres de los países ahora gobernados por juntas militares golpistas han decidido aliarse. Malí, Níger y Burkina Faso firmaron a mediados de septiembre la Carta Liptako-Gourma para crear la Alianza de Estados del Sahel, un pacto de asistencia mutua en caso de una posible agresión externa. 
Esta nueva alianza, enfrentada con la Cedeao, divide aún más al Sahel y a África Occidental. Por un lado están las propias juntas militares golpistas, opuestas a la histórica presencia francesa; por otro, los Gobiernos respaldados por potencias occidentales. Pero otros actores sacan partido de esta división y del vacío de poder en las regiones más apartadas: Rusia, que mantiene su influencia y apoyo militar con los mercenarios de Wagner, y los grupos yihadistas en el nuevo epicentro del terrorismo global.
Siete golpes de Estado en tres años
El Sahel se ha vuelto una región estratégica. Concentra recursos clave como el oro, el uranio y el petróleo. Por sus tierras atraviesan flujos migratorios y megaproyectos energéticos hacia el norte de África, como el gasoducto transahariano que llevará el gas nigeriano a Argelia y de ahí a Europa. Pese a ello, el Sahel también concentra algunos de los países más pobres del mundo. Además, las sequías por el cambio climático han golpeado enclaves como el lago Chad, y las crisis han permitido que proliferen filiales de Dáesh o Al Qaeda.
Este contexto y las fallidas intervenciones extranjeras han llevado a un descontento traducido en siete golpes de Estado en seis países en apenas tres años. Todos se han dado en antiguas colonias francesas: los más recientes en Gabón y Níger, y antes en Malí, Sudán, Guinea y Burkina Faso. La mayoría derrocaron Gobiernos democráticos ...

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