Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, China, Brasil y los propios Ucrania y Rusia han presentado propuestas para acabar con la guerra de Ucrania. También ha habido conversaciones multilaterales en Estambul en 2022 o en Suiza en 2024. Aunque ninguna iniciativa ha conseguido terminar con el conflicto, la llegada de Donald Trump ha acelerado un acercamiento entre los países combatientes: el presidente estadounidense ha impulsado conversaciones con Rusia y ha anunciado la suspensión de ayuda militar a Ucrania. La presión ha funcionado hasta el punto de que su homólogo Volodímir Zelenski le ofreció a Vladímir Putin una tregua parcial, la primera iniciativa de este tipo en tres años de guerra.
Estados Unidos: seguridad a cambio de minerales
Tras un mes en la Casa Blanca, Trump comenzó una serie de conversaciones con Rusia para guiar un futuro acuerdo de paz, excluyendo a Ucrania y el resto de países europeos en el diálogo. También impulsó un acuerdo por el cual Ucrania debe ceder a Estados Unidos parte de los ingresos provenientes de la extracción de sus minerales estratégicos. Trump y Zelenksi iban a firmar el acuerdo el pasado 28 de febrero en la Casa Blanca, pero la reunión acabó en una discusión ante las cámaras. Después, el 4 de marzo Trump anunció la suspensión de la ayuda militar estadounidense a Ucrania. Zelenski respondió ofreciendo a Putin detener los combates aéreos y marítimos y un canje de prisioneros, mostrándose dispuesto a firmar el acuerdo de los minerales y asumiendo el liderazgo del republicano en el proceso de paz.
Europa: ante todo, apoyar a Ucrania
Como respuesta a la reunión fallida en el Despacho Oval, los líderes europeos, junto a Canadá y Turquía, han acordado crear su propia propuesta de paz para Ucrania. Su objetivo no es sólo poner fin a la guerra, sino también asegurar la defensa y seguridad territorial del país. El plan incluye mejorar la posición de Ucrania de cara a unas negociaciones, un fuerte apoyo estadounidense y mantener la ayuda europea después de la guerra. Para conseguirlo, el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció la creación de una “coalición de voluntarios” dispuestos a desplegar fuerzas sobre el terreno. El Reino Unido y Francia se lo plantean, pero Italia y Polonia son escépticos y otros como Hungría o Eslovaquia ya se han negado.
Los Veintisiete también han debatido la inclusión de Ucrania en la Unión Europea. Aunque parecía haber unanimidad, siempre que el país cumpliera los requisitos, Hungría se ha opuesto recientemente a la membresía ucraniana. Los Gobiernos húngaro y eslovaco también la han rechazado de cara a la OTAN.
China y Brasil: presentarse como mediadores
Por su parte, China presentó su primer plan de paz para Ucrania en 2023, y en mayo de 2024 presentó junto con Brasil un nuevo documento similar. Esta propuesta se enfoca en la desescalada de la violencia y el inicio de las conversaciones para negociar un acuerdo de paz duradero. El texto incide en aumentar y asegurar la asistencia humanitaria, y en la oposición a los ataques a civiles, al uso de armas de destrucción masiva y a los ataques a centrales nucleares. Además, llama a la cooperación internacional para proteger sectores como la energía, el comercio o la seguridad alimentaria y de las infraestructuras estratégicas.
La propuesta de paz de Rusia: neutralizar a Ucrania
Ya en la primavera de 2022, Rusia presentó su propio acuerdo de paz. En él solicitaba la cesión de los territorios que controlaba Moscú como Crimea y el Donbás, la implantación del ruso como lengua oficial y el derecho de veto a Rusia sobre las decisiones para futuros ataques al territorio ucraninano. Además, incluía la desmilitarización de Ucrania y su renuncia a ser miembro de la OTAN. Este acuerdo habría dejado a Ucrania desprotegida, aislada y rendida ante Rusia, por lo que el Gobierno ucraniano lo rechazó.
Rusia y Ucrania ya habían intentado negociar la paz en Estambul al comienzo de la invasión. En esta ronda se aceptaba la inclusión de Ucrania en la Unión Europea, pero debía limitar su fuerza militar, convertirse en un Estado neutral y renunciar a ser miembro de la OTAN. Sin embargo, la matanza de Bucha en mayo cortó las negociaciones. Posteriormente, en 2024 se celebró una nueva ronda de conversaciones en Suiza, en la que participaron cien delegaciones internacionales, incluyendo a Ucrania pero no a Rusia. Durante esta cumbre acordaron la defensa del derecho internacional, la seguridad de las infraestructuras nucleares, la libertad de los prisioneros y la garantía del comercio internacional, pero se trata de un texto orientativo.
Ucrania: del fin de la invasión a la cesión de territorios
Ya en octubre de 2022, Zelenski presentó ante el G20 una propuesta de diez puntos para alcanzar la paz. Este plan priorizaba la seguridad nuclear —por los ataques rusos a las centrales—, alimentaria —Ucrania era uno de los mayores exportadores de grano del mundo— y energética, tanto por su propia infraestructura como por los gasoductos. Además, la propuesta contempla la liberación de prisioneros, la integridad territorial ucraniana, la retirada rusa y el cese de las hostilidades, la justicia después del conflicto, la protección del medioambiente, la prevención de una escalada internacional y por último el fin de la guerra.
Aunque al inicio de la guerra la cesión de territorios a Rusia era una línea roja para Ucrania, el transcurso del conflicto ha abierto su perspectiva. En cualquier negociación de paz tendrá que abordar este tema. De hecho, cada vez más ucranianos están dispuestos a negociar la paz, a que esa negociación esté liderada por la Unión Europea e incluso a ceder parte del territorio si así se pone fin al conflicto.