Las primarias republicanas que ponen en peligro la reelección de Trump

La carrera por la nominación del Partido Republicano parece una tarea sencilla para Donald Trump. El aparato conservador ha permanecido callado ante las continuas proclamas incendiarias del magnate y lo ha apoyado tácitamente por miedo a perder votantes fuertemente movilizados. Sin embargo, existen diferentes voces dentro del partido contrarias al proyecto del presidente que pueden complicarle la carrera presidencial y costarle la Casa Blanca el próximo año.
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Las primarias republicanas que ponen en peligro la reelección de Trump
Donald Trump durante un acto en Reno, Nevada. Fuente: Darron Birgenheier (Flickr)

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Con tan solo 150 caracteres, Donald Trump puso —de nuevo— patas arriba la política estadounidense. Su ataque frontal a cuatro congresistas demócratas con claros tintes racistas —mandándolas “de vuelta a su país”, pese a que tres de ellas son estadounidenses y la cuarta está nacionalizada— generó un amplio debate sobre el aparente supremacismo blanco que promovía el presidente. El Partido Republicano, por su parte, mostró una actitud comedida ante estas proclamas discriminatorias, y el líder conservador en el Senado, Mitch McConnell, criticó a la izquierda de tachar a todo el mundo de racista. Posteriormente, la Cámara de Representantes —dominada por los demócratas— aprobó una resolución histórica que tachaba las actitudes del presidente de racistas, bajo una fuerte división partidista: solo cuatro republicanos apoyaron la moción.
Esta impunidad del presidente demuestra la creciente incapacidad de su partido para poner freno a sus exabruptos. Desde la campaña presidencial de 2016, en la que Trump terminó con el consenso político al atacar a minorías y grupos no privilegiados de forma vehemente, el Partido Republicano ha aceptado tácitamente gran parte de su mensaje supremacista, temeroso de alienar a un electorado cada vez más exaltado. En 2016, el mensaje presidencial de Donald Trump era “hacer América grande de nuevo” a través de la instrumentalización de parte del electorado blanco exhausto con las tradicionales élites políticas de Washington y, en cierto modo, contrario a la creciente multiculturalidad nacional. Dicha consigna le reportó la mayoría de voto blanco —57% frente al 37% obtenido por Clinton— y sin educación superior —51% frente a 44%—.

Portada de la revista The New Yorker que muestra de izquierda a derecha a Lindsey Graham, al fiscal general William Barr y a Mitch McConnell limpiando los zapatos al presidente. Fuente: The New Yorker.

Para ampliar: “Behind Trump’s victory: Divisions by race, gender, education”, Alec Tyson y Shiva Maniam en Pew Rese...

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Álex Maroño

A Coruña, 1995. Graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad Rey Juan Carlos y Máster de Periodismo en la Universidad de Columbia gracias a una beca Fulbright. Escribo sobre Estados Unidos y temas socioculturales.