La industria de defensa europea: ¿ilusión o realidad?
Tras la invasión rusa de Ucrania, la seguridad y la defensa han vuelto a ser temas prioritarios para los países europeos. Casi todos los Estados se han puesto manos a la obra y han empezado a invertir y a mejorar sus capacidades militares. Si los Estados quieren más y mejores armamentos, tendrán que invertir en su industria, o bien comprarlos al exterior.
Además, la UE ha puesto en marcha un plan de reindustrialización de su economía. Desde hace unos años, la UE busca asegurar la autonomía estratégica, es decir, no depender tanto del exterior para su seguridad. Reforzar su capacidad industrial y, en concreto, su industria de defensa, es fundamental para conseguir ese objetivo. Pero esto no va a ser fácil: una industria europea de defensa más grande no implica una mayor cohesión dentro de la UE, ni un proyecto de defensa común…
Europa vende armas a todo el mundo pero no tiene para sí misma
La rivalidad entre Estados Unidos y China ha impulsado los discursos favorables a la autonomía estratégica. Esto, sumado a la posibilidad de que Donald Trump regrese a la Casa Blanca en 2024, hacen que en Bruselas muchos insistan en que hay que ser más autónomos. En “No es el fin del mundo” analizamos cómo puede favorecer una industria de defensa europea a esa autonomía y si es o no posible desarrollarla.
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