Peajes en el mar. Ormuz puede ser el principio del fin de la libertad de navegación
La creciente militarización y uso político de los estrechos, junto con la deriva autodestructiva de Estados Unidos, amenazan con privatizar las rutas marítimas
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Hoy todo el mundo mira al estrecho de Ormuz. Mañana puede ser Malaca, Gibraltar o Panamá. Las rutas marítimas se han convertido en las autopistas de la globalización y los estrechos que atraviesan, en puntos críticos para la economía internacional. Durante las últimas cuatro décadas, la libertad de navegación y el auge del comercio marítimo —el 90% de los bienes comercializados en todo el planeta viajan hoy en barco— han permitido al mundo alcanzar un nivel de interconexión y prosperidad sin precedentes. Pero el espíritu de la globalización ha naufragado en Ormuz y corre el riesgo de yacer para siempre en el lecho marino del golfo Pérsico.
En su deriva autodestructiva, Estados Unidos está desprendiéndose de la responsabilidad de mantener bajo control los mares. Tras la Segunda Guerra Mundial, el país diseñó un sistema internacional que se sostenía precisamente sobre el comercio sin límites, tanto geográficos como económicos. Ese nuevo orden se materializó en organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio.
La oferta estadounidense sedujo a la mayor parte del mundo, especialmente tras la caída de la Unión Soviética, y acabó situando al dólar y a las multinacionales estadounidenses en el centro de la economía global. Al tiempo que protegía sus propios intereses y defendía a sus aliados, Estados Unidos ha patrullado los mares y estrechos de todo el globo para asegurar que cuellos de botella estratégicos como Ormuz o Malaca permanecieran abiertos. Ejemplo de ello son la escolta a barcos kuwatíes durante la guerra de los petroleros entre Irán e Irak (1987-1988) o las operaciones contra la piratería somalí entre 2009 y 2016.
Sin embargo, Donald Trump parece dispuesto a desprenderse de ese rol. En el marco de la guerra con Irán, el presidente estadounidense coqueteó a principios de abril con la idea de crear una empresa conjunta con Teherán para cobrar peajes en Ormuz. “Estados Unidos ayudará con la acumulació...
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