Un país no puede ser dueño del espacio, pero sus empresas sí

El espacio exterior se ha vuelto una zona de competición geopolítica. Aunque el único tratado que lo regula prohíbe que los países se apropien de los cuerpos celestes, hay otras maneras de poseer el espacio. En los años setenta los países ecuatoriales se declararon soberanos de una órbita espacial, sin éxito. Ahora empresas como SpaceX y países como China parecen haber encontrado una nueva fórmula: la propiedad privada.
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Un país no puede ser dueño del espacio, pero sus empresas sí
Fuente: elaboración propia.

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El espacio es el lugar más extenso menos regulado del mundo. La comunidad internacional solo ha conseguido acordar un tratado al respecto, el Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967, dos años antes de la llegada del hombre a la Luna y diez años después de que la Unión Soviética lanzara el primer satélite al espacio. Este tratado prohíbe que los países se apropien de cuerpos celestes, como asteroides y planetas.
Ahora, en plena carrera por el llamado New Space —la explotación comercial del espacio—, empresas como la estadounidense Shackleton Energy Company pretenden dominar el sector de la minería espacial. Otras como la también estadounidense SpaceX o la europea OneWeb, parte de Airbus, empiezan a llenar las órbitas bajas de la Tierra con satélites para dar cobertura de internet al mundo entero. Y la colonización de Marte suena distante, pero ya no imposible. A esta carrera por explotar los recursos espaciales también se han sumado países como China, que consiguió traer a la Tierra muestras de la Luna en diciembre de 2020; las últimas las había traído la URSS en 1976.

¿Puede un país reclamar la Luna o Marte como territorios propios?

Ante estos avances, quizá la definición de “apropiación” del Tratado de 1967 se haya quedado obsoleta. Con empresas privadas entrando en un sector que antes solo era del ámbito público, el debate sobre qué significa poseer el espacio vuelve a estar en boga. Aunque ya hay un precedente curioso: en los años setenta, los países del ecuador plantearon una forma de declarar su soberanía del espacio sin violar el tratado: el texto prohíbe adueñarse de cuerpos celestes, pero no de las órbitas terrestres. 
La Declaración de Bogotá, declararse soberanos de la órbita
En 1976 ocho países ecuatoriales, incluidos Kenia, Indonesia o Colombia, se reunieron en la capital de ese último, Bogotá, para decidir cómo sacar provecho de las aplicaciones espaciales y analizar sus limitaciones. Apenas un año antes, en 19...

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Andrea G. Rodríguez

Madrid, 1995. Policy Analyst Lead en tecnologías emergentes y la agenda digital europea en el European Policy Centre (EPC) en Bruselas, y miembro del Comité del Foro Europeo de Ciberseguridad (CYBERSEC). Formó parte del proceso OTAN 2030 como líder de la sección de tecnologías emergentes y disruptivas del grupo asesor NATO 2030 Young Leaders. Reconocida en 2021 por Brussels Forum como una de las líderes del mañana y por la Fundación Cibervoluntarios como una de las trece mujeres referentes en el ámbito TIC en España.