Escucha este artículo
Cuando uno camina por cualquier pueblo de las cuencas mineras asturianas se da cuenta de que el tiempo no ha pasado por allí, sino que directamente parece haber arrasado el lugar. Hace ya casi una década que los pozos se cerraron, y la reconversión industrial ni está ni se le espera. Pocos miran a la Unión Europea como responsable de que ese cambio no llegue, pero la lucha contra el cambio climático también está dejando vencedores y vencidos, y en Bruselas empiezan a darse cuenta.
Ursula von der Leyen llegó a la presidencia de la Comisión Europea en 2019 con el Pacto Verde como bandera para proteger el medioambiente y asegurar la transición ecológica. Sin embargo, el mundo ha dado un vuelco en estos años, obligando a la Unión a recalibrar ese cambio de era. A ello se sumó a principios de año la revuelta del campo en Polonia, Francia o Alemania, que la ultraderecha explotó de cara a las elecciones europeas. Pese a que la mayoría proeuropea se mantuvo, el Partido Popular Europeo podría matizar el Pacto Verde en favor de los grupos ultraderechistas impulsados precisamente en Francia o Alemania.
Una transición descafeinada
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento