Cartografía Geopolítica África

Terrorismo e inestabilidad en el Sahel

Descripción del mapa

La región del Sahel es una zona clave en el África subsahariana, pero también está plagada de conflictos, crisis e inestabilidad que hacen de esta parte del planeta un polvorín a vigilar.

Al ser una franja enormemente extensa —atraviesa el continente de este a oeste—, hace a su vez de zona transitoria entre el mundo árabe y el África subsahariana, y por ello es clave en la importancia que tienen multitud de variables que cruzan entre estas dos grandes regiones del continente africano.

Uno de los grandes problemas que enfrenta es la proliferación de conflictos armados, a menudo impulsados por grupos terroristas, insurgentes o rebeldes de cualquier tipo. Esto suele venir provocado por las múltiples carencias que existen en los países de la zona: debilidad del Estado, regímenes autoritarios, corrupción endémica, pobreza, desigualdad, rencillas y choques de distinta índole —sociales, culturales, étnicos o económicos— y un largo etcétera de motivos.

En la zona occidental del Sahel encontramos el conflicto de Malí, que desde hace años enfrenta a grupos tuareg y yihadistas con el Estado maliense, Francia y la ONU. Este ha llegado incluso a permear las fronteras malienses y, de forma puntual, ha afectado a vecinos como Níger o Burkina Faso.

Pero también el conflicto contra Boko Haram es clave. Aunque en sus orígenes tenía una connotación religiosa —enlazando con el auge de Dáesh—, se ha enquistado en los alrededores del lago Chad, afectando al noreste de Nigeria, Camerún, Níger y Chad.

Aunque hay conflictos que tienen poco o nada que ver con el yihadismo. El que observamos desde hace muchos años en Darfur, que se ha traducido en una crisis humanitaria de primer nivel, o el de la República Centroafricana, con un amplio componente económico y político, son ejemplos de la complejidad en la que se mueve esta región.

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