La sobrecualificación en la Unión Europea

Más de un tercio de la fuerza laboral en España está sobrecualificada en su puesto de trabajo. En Portugal o Suecia no llega al 15%
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Estudiar y avanzar en el sistema académico suele ser sinónimo de mayor empleabilidad y mejores salarios. Y aunque a grandes rasgos esto sigue siendo así, lo que la formación no siempre consigue es salvar a una parte importante de los trabajadores europeos del purgatorio del trabajo precario y la sobrecualificación. Es decir, de ocupar puestos laborales que requieren un nivel de formación más bajo del que efectivamente tienen.

Trabajadores con sobrecualificación en la Unión Europea

En total, un 22,2% de la población trabajadora de la Unión Europea vivía esta situación de desajuste en el mercado laboral a finales de 2022, aunque existen grandes diferencias entre los socios comunitarios y las condiciones que enfrenta su fuerza laboral.

España, por un lado, es el país de la UE con mayor tasa de sobrecualificación, un 36%, que en muchas ocasiones suele traducirse en bajos salarios y peores condiciones laborales para las personas empleadas. Grecia y Chipre son otros de los que países que superan el 30% de trabajadores con una formación que supera objetivamente la requerida para su puesto de trabajo, mientras que en Austria e Irlanda se ronda el 28%.

En lado contrario, Portugal, Chequia, Hungría y Dinamarca tienen una incidencia de la sobrecualificación por debajo del 15%, mientras que en Luxemburgo, que cierra la lista, apenas se llega al 7%.

La degradación del mercado de trabajo fue uno de los efectos más devastadores de la crisis financiera de 2008 y las medidas de austeridad adoptadas en gran parte de Europa a partir de 2010. Entre 2008 y 2013, en muchos Estados comunitarios la sobrecualificación aumentó de forma considerable, especialmente en unos países del sur donde la tasa nunca ha vuelto a bajar a los niveles precrisis.

Pese a esto, la sobrecualificación no es un problema que se circunscriba a las crisis y a una deficiente recuperación del mercado laboral tras un periodo de recesión. Entre 2005 y 2007, de hecho, la tasa de sobrecualificación en la UE rondaba el 20%, apenas dos puntos menos que en la actualidad.

En 2001, bastante antes del estallido de la burbuja financiera, el premio Nobel de Economía Michael Spence ya explicaba la incapacidad estructural que demuestran algunos modelos económicos para generar suficientes puestos cualificados. En ellos, las personas con bajos niveles de estudios son los primeros expulsados del mercado de trabajo, ya que sus posiciones terminan siendo ocupadas por trabajadores sobrecualificados que se conforman con el poco trabajo que pueden encontrar.

La evolución de los salarios en la OCDE

Además, y como ocurre con muchos otros indicadores, la sobrecualificación es un fenómeno en el que se reproducen algunas de las brechas socioeconómicas más habituales del mercado laboral. Los trabajadores migrantes, por ejemplo, son mucho más propensos a sufrir esta situación, que se agrava aún más si su origen está fuera de la Unión Europea.

En total, cuatro de cada diez trabajadores no comunitarios que trabajan en la UE están sobrecualificados, un ratio que dobla el de la fuerza laboral de origen europeo. En el caso de los empleados comunitarios que trabajan en otro país de la región, el porcentaje asciende al 32%.

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