La crisis constitucional en Moldavia también es una crisis de identidad

Desde 2020, Moldavia está presidida por primera vez por una mujer, Maia Sandu. Pero su llegada al poder ha estado marcada por la oposición del Parlamento. El pulso entre las instituciones y los partidos por formar Gobierno ha abierto una crisis constitucional enraizada en un dilema que Moldavia tiene pendiente desde 1991: integrarse en la Unión Europea o estrechar los lazos con Rusia.
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La crisis constitucional en Moldavia también es una crisis de identidad
Maia Sandu e Ígor Dodón sobre la bandera de Moldavia. Fuente: elaboración propia de la autora

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“Cero votos a favor”, anunciaba la portavoz del Parlamento moldavo el 11 de febrero de 2021. Con estas palabras, terminaba, fallida, la primera sesión de investidura. Ninguno de los 101 diputados había depositado su confianza en la candidata a primera ministra Natalia Gavrilita. Ni siquiera recibió el apoyo de su formación, el Partido de Acción y Solidaridad, fundado en 2016 por la presidenta Maia Sandu. Pero este resultado no debería haberle sorprendido a nadie, porque Gavrilita se presentaba para perder. Unas horas después de la investidura fallida, Sandu volvió a proponer a Gavrilita para el cargo. Este nombramiento fue vetado por el Tribunal Constitucional, y la jefatura de Gobierno sigue vacante.
La crisis política de Moldavia no empezó ni terminó este 11 de febrero, y va mucho más allá de la formación del Gobierno. Maia Sandu, candidata proeuropea de centroderecha, ganó las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 con el 58% de los votos, convirtiéndose en la primera mujer en presidir Moldavia. El expresidente Ígor Dodón, socialista y prorruso, era su rival principal. Hoy Sandu es presidenta y el partido de Dodón es el que más escaños tiene en el Parlamento. Sandu aboga por disolver el Parlamento y llama corrupta a la oposición, y Dodón la acusa de extralimitarse en sus funciones. 
Los dos son nombres conocidos en la política moldava. Él dirige el Partido de los Socialistas desde 2011 y fue presidente entre 2016 y 2020. Ella ejerció como primera ministra durante varios meses de 2019, pero perdió el cargo en una moción de censura. En un Parlamento unicameral de 101 diputados y alianzas inestables, Dodón controla directa o indirectamente 51 escaños. Tras su fracaso en las presidenciales de 2020, esta es su última baza de poder. Pero este no es solo un pulso entre partidos o líderes, sino un recordatorio de que Moldavia tiene una decisión pendiente desde 1991. Al elegir entre la izquierda y el centroderecha, los moldavos eligen también entre la Unión E...

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Katia Ovchinnikova

Moscú, 1997. De padres rusos y alma gallega. Estudiando IMSISS en la Universidad de Glasgow. Máster en Protección Internacional de los Derechos Humanos por la UAH y doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Interés en Asia Central, democratización y derechos humanos.