Kosovo y Serbia: enterrando los fantasmas de los Balcanes

El posible, pero aún lejano, acuerdo sobre la alteración de fronteras en Kosovo y Serbia implicaría la normalización de las relaciones entre los dos Estados y, por tanto, el reconocimiento de Kosovo por parte de Serbia. Sin embargo, el intercambio de territorios entre estos dos países podría suponer la apertura de la caja de Pandora en los Balcanes Occidentales, donde los Estados monoétnicos brillan por su ausencia.
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Kosovo y Serbia: enterrando los fantasmas de los Balcanes
Reunión entre Federica Mogherini, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y los presidentes de Serbia y Kosovo. Fuente: Maja Kocijančič

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El término balcanización, la desmembración de un país en comunidades o territorios enfrentados, fue acuñado a principios del siglo XX para referirse a la aparición de nuevos Estado en los Balcanes tras la desaparición del Imperio otomano. Desde entonces, dicho término ha seguido utilizándose continuamente para describir procesos de secesión de diversas comunidades en todo el mundo y, en especial, a los procesos de desintegración de la antigua Yugoslavia en la región. Ahora el acuerdo de intercambio de territorios entre Kosovo y Serbia podría traerlo a escena de nuevo.
La idea del intercambio de territorios y población en la región balcánica no es un fenómeno reciente. En 1923 Grecia y Turquía llegaron a un acuerdo para el intercambio de casi dos millones de personas por el que medio millón de ciudadanos musulmanes que habitaban en Grecia fueron intercambiados por un millón y medio de griegos que vivían en la recién creada Turquía. Incluso en 2010 el famoso think tank International Crisis Group propuso un intercambio de territorios entre Kosovo y Serbia, algo que fue rechazado tácitamente por los líderes de ambos países. Entonces, ¿por qué la reciente propuesta ha creado tanto escándalo y desacuerdo no solo en la opinión pública de estos países, sino en la comunidad internacional en general?
Un acuerdo comprometido
Por primera vez, la hipotética idea de la alteración de las fronteras de Kosovo y Serbia nace de los presidentes de ambos países, Hashim Thaçi y Aleksandar Vučić —respectivamente—. Aunque el acuerdo que están dispuestos a firmar sigue siendo incierto, en principio consistiría en ceder a Serbia el norte de Kosovo —en su gran mayoría habitado por serbios; 80.000, según el último censo— a cambio del valle de Preševo, localizado en Serbia y habitado por 55.000 albaneses.
El objetivo principal de los presidentes es finalizar el proceso de diálogo facilitado por la UE desde 2011. La ratificación del acuerdo supondría la normalización de las relaciones entre Pris...

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Pol Vila

Madrid, 1993. Grado en Relaciones Internacionales por la URJC y Máster en Derechos Humanos por el Instituto de Estudios Políticos de París. Aquí escribo sobre los Balcanes y justicia internacional.