En el foco Política y Sociedad Europa

Kosovo y Serbia: enterrando los fantasmas de los Balcanes

Kosovo y Serbia: enterrando los fantasmas de los Balcanes
Reunión entre Federica Mogherini, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y los presidentes de Serbia y Kosovo. Fuente: Maja Kocijančič

El posible, pero aún lejano, acuerdo sobre la alteración de fronteras en Kosovo y Serbia implicaría la normalización de las relaciones entre los dos Estados y, por tanto, el reconocimiento de Kosovo por parte de Serbia. Sin embargo, el intercambio de territorios entre estos dos países podría suponer la apertura de la caja de Pandora en los Balcanes Occidentales, donde los Estados monoétnicos brillan por su ausencia.

El término balcanización, la desmembración de un país en comunidades o territorios enfrentados, nació de los conflictos que se sucedieron en la antigua Yugoslavia en la década de los 90 y ha seguido utilizándose continuamente para describir procesos de secesión de diversas comunidades en todo el mundo. Aunque hasta la fecha el término no ha vuelto a utilizarse para referirse a procesos de desintegración en la región balcánica, el acuerdo de intercambio de territorios entre Kosovo y Serbia podría traerlo a escena de nuevo.

La idea del intercambio de territorios y población en la región balcánica no es un fenómeno reciente. En 1923 Grecia y Turquía llegaron a un acuerdo para el intercambio de casi dos millones de personas por el que medio millón de ciudadanos musulmanes que habitaban en Grecia fueron intercambiados por un millón y medio de griegos que vivían en la recién creada Turquía. Incluso en 2010 el famoso think tank International Crisis Group propuso un intercambio de territorios entre Kosovo y Serbia, algo que fue rechazado tácitamente por los líderes de ambos países. Entonces, ¿por qué la reciente propuesta ha creado tanto escándalo y desacuerdo no solo en la opinión públ...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por 50 € al año