12 de marzo de 1930

12 de marzo de 1930: Gandhi conduce la Marcha de la sal contra el monopolio británico en la India

Con la Marcha de la sal, Mahatma Gandhi inició un movimiento de desobediencia civil para denunciar el dominio colonial sobre este alimento. Sería el punto de inflexión rumbo a la independencia del Reino Unido.
12 de marzo de 1930: Gandhi conduce la Marcha de la sal contra el monopolio británico en la India
Gandhi y sus seguidores durante la Marcha de la sal. Fuente: Yann (Wikimedia Commons)

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Para reforzar su dominio en la India, el Reino Unido implementó en 1882 una ley que prohibía a la población local recolectar y vender sal, reservando ese privilegio al Gobierno de la colonia. Así, las autoridades británicas crearon un monopolio que obligó a los indios a comprarles, con un impuesto adicional, un elemento clave en su dieta, ya que permitía conservar alimentos. Quien desafiase la norma se enfrentaba a multas y penas de cárcel. En paralelo, el nacionalismo en auge empezaba a organizar sus primeros actos de resistencia y fundó el partido del Congreso Nacional Indio en 1885.

Décadas después, su miembro más destacado, Mahatma Gandhi, encabezaría una campaña de desobediencia civil contra el monopolio británico de la sal. La iniciativa también seguía su doctrina de resistencia pacífica o satyagraha, por la que luchaba sin violencia contra las injusticias. Aunque generó dudas en el movimiento por parecer poco ambiciosa, la campaña marcaría un antes y un después en el camino a la independencia de la India.

300 kilómetros a pie por un puñado de sal

El 2 de marzo de 1930, Gandhi le envió una carta al virrey de la India, Lord Irwin, pidiéndole eliminar el impuesto a la sal. Al no obtener respuesta, junto con una docena de seguidores comenzaron el día 12 la llamada Marcha de la sal, Marcha de Dandi o la Satyagraha de la sal. El recorrido era de 300 kilómetros a pie desde Ahmedabad, en el oeste del país, hasta la localidad costera de Dandi, sobre el mar Arábigo. La comitiva anduvo durante casi un mes, en la que sumó a miles de personas por el camino hasta llamar la atención de la prensa internacional, que terminó de darle visibilidad.

Los manifestantes llegaron a la costa el 5 de abril. Allí, Gandhi recogió un puñado de sal, un gesto simbólico con el que llamó a desafiar la ley británica. Pronto, el boicot se extendió por todo el territorio y miles de indios se lanzaron a recolectar sal. Los británicos detuvieron a más de 60.000 personas en los meses siguientes, incluido Gandhi. Pero las marchas y actos de desobediencia continuaron, hasta que Gandhi fue liberado nueve meses después y acordó con Lord Irwin detener la satyagraha. A cambio, Irwin liberó prisioneros y permitió que los indios recolectaran y vendieran sal, y concedió a Gandhi un rol negociador en las Conferencias sobre el Futuro de la India que se celebraron en Londres entre 1930 y 1932.

De la Marcha de la sal a la independencia de la India

La Marcha de la sal es una de las protestas más influyentes de la historia, e inspiró a activistas como Martin Luther King en su marcha por los derechos civiles en Washington. Con ella, Gandhi consolidó la resistencia pacífica para combatir la opresión colonial, al demostrar que afectaba a todos los indios, sin importar su religión o casta. Su causa llegó al mundo entero, hasta el punto que la revista Time le declaró hombre del año.

Los británicos tuvieron que encajar esa capacidad de movilización, así que Gandhi pudo asistir en agosto de 1931 a la Conferencia sobre el Futuro de la India en Londres como representante del Congreso Nacional Indio. Ante el fracaso de las negociaciones, los nacionalistas retomaron los actos de desobediencia civil, como huelgas de hambre o las manifestaciones Quit India, contrarias entrar en la Segunda Guerra Mundial por orden británica. Como los nuevos intentos de negociación con el Congreso Nacional Indio también fracasaron, los británicos arrestaron a sus líderes y a manifestantes. El propio Gandhi pasó gran parte de la guerra en prisión.

Pero las protestas no se detuvieron y la tensión política aumentó. Además, se acentuaron las diferencias entre musulmanes e hindúes. El Reino Unido finalmente decidió partir su colonia en dos Estados independientes: India, de mayoría hindú, y Pakistán, de mayoría musulmana. Gandhi, contrario a esta división, fue asesinado por un extremista hindú en 1948.

Alba Leiva

Madrid, 1997. Redactora en El Orden Mundial. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Me interesa la política internacional, la geopolítica de los recursos, las nuevas tecnologías y la cultura.

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