Lo que las guerras de Ucrania y Gaza nos dicen sobre un mundo en crisis

La respuesta de Israel al ataque de Hamás se suma a la invasión rusa de Ucrania y a la operación de Azerbaiyán sobre el Alto Karabaj: en el mundo mandan la fuerza y el pragmatismo. Es necesario recuperar la defensa del diálogo global y el derecho internacional, o el futuro será más peligroso.
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Lo que las guerras de Ucrania y Gaza nos dicen sobre un mundo en crisis
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia Commons

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Más violencia. El ataque de Hamás sobre Israel y la respuesta israelí bloqueando, bombardeando e invadiendo Gaza han confirmado el rumbo del orden internacional. No es el único conflicto transfronterizo en los últimos meses. En septiembre, Azerbaiyán invadió el Alto Karabaj y expulsó a todos los armenios. Mientras tanto, la invasión rusa de Ucrania continúa desde febrero de 2022 y ahora está estancada en un frente fortificado. Los ucranianos sólo han avanzado diecisiete kilómetros en los últimos cinco meses.
Los tres conflictos tienen una historia de décadas o siglos, pero también son síntomas del presente. Cada vez más países apuestan por la violencia indiscriminada para defender sus intereses. Esta violencia también se ve en Pakistán, que expulsa refugiados afganos, o en Estados Unidos y Europa, con fronteras reforzadas en el sur y el Mediterráneo donde mueren cientos de migrantes cada año. Los Estados, ahora más pragmáticos, se centran en sus asuntos, aumentando el proteccionismo de sus economías y asegurando su defensa por la vía militar. El resultado es un mundo más inseguro que abandona la legalidad internacional.
La fuerza manda
Cuando Rusia invadió Ucrania en 2022, los países de la OTAN respondieron enviando armamento a Kiev. Con ese apoyo también querían mostrarle al mundo que violar el principio de no intervención del derecho internacional tendría una respuesta contundente. Sin embargo, esa legalidad flaqueaba desde hacía tiempo, abriendo oportunidades para los Estados con ambiciones territoriales o rivalidades históricas. La anexión de Crimea en 2014 y el apoyo del Kremlin a las milicias prorrusas en Ucrania apenas habían recibido condenas de los países europeos, que reforzaron los acuerdos con Moscú por el gas. Por tanto, Vladímir Putin tenía motivos para subestimarlos cuando invadió Ucrania, más allá de las sanciones posteriores.
La campaña militar de Azerbaiyán sobre el Alto Karabaj violó el derecho internacional sin consecuencias. El pasado septiembre...

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Alba Leiva

Madrid, 1997. Redactora en El Orden Mundial. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Me interesa la política internacional, la geopolítica de los recursos, las nuevas tecnologías y la cultura.