Eurovisión en Israel: de la fantasía de Netanyahu a un potencial mal sueño

La victoria de la israelí Netta Barzilai en el festival eurovisivo de Lisboa en 2018 fue todo un regalo para la política de Benjamin Netanyahu. Un año después, ya como anfitriones, la ansiada celebración se le está atragantando en muchos aspectos al Gobierno. Lejos del fracaso que algunos sectores desearían ver, el evento tampoco parece que vaya a ser un éxito rotundo para la diplomacia pública israelí.
Cultura y deporteOriente Próximo y Magreb
Eurovisión en Israel: de la fantasía de Netanyahu a un potencial mal sueño
Fuente: Wikimedia

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Le faltó tiempo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para afirmar, tras la victoria de su compatriota Netta en el escenario de Lisboa, que la edición de Eurovisión en mayo de 2019 se celebraría en Jerusalén y no en Tel Aviv —donde se ha celebrado en las otras dos ocasiones en las que Israel ha ganado el certamen—. Una canción contra el acoso se volvía el broche perfecto en su estrategia para legitimar la capitalidad de Jerusalén dentro del Estado de Israel, amparada por el traslado allí de la embajada estadounidense que había ordenado Donald Trump por aquellas mismas fechas.
Para ampliar: “Un mayo exitoso para el Gobierno israelí”, Blas Moreno en El Orden Mundial, 2018
Un año después Jerusalén no verá celebrar ningún festival y será Tel Aviv la que acoja Eurovisión —ya que tampoco existe ninguna obligación de celebrar el certamen en la capital del país—. Netanyahu pecó, como suele pasar tantas veces, de dar por hecho que el plan sobre el papel se plasmaría sin cambios sobre la realidad. Sin embargo, una fuerte campaña internacional contra la celebración del certamen en Jerusalén en la que tuvo que intervenir la propia organizadora del festival, la Unión Europea de Radiodifusión —poco dada a involucrarse en situaciones políticas de este perfil—, hizo temer a Netanyahu poder acabar perdiendo la celebración o que se produjeran ausencias notables, lo cual daría una imagen bastante negativa del país, un lujo que Israel no se puede permitir.
Israel ha ganado cuatro veces el festival de Eurovisión desde sus inicios. La última fue en 2018 con la cantante Netta.
Para mayor simbolismo, esta edición eurovisiva se celebra la misma semana que Israel conmemora su Día de la Independencia —14 de mayo— y los palestinos, la Nakba ('catástrofe') —un día después—, en plenas negociaciones para la formación de Gobierno y tras varios días de ataques entre Gaza e Israel que comenzaron con el lanzamiento de cientos de cohetes desde la franja por parte de la Yihad Islámica Pa...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Fernando Arancón

Madrid, 1992. Director de El Orden Mundial. Graduado en Relaciones Internacionales por la UCM. Máster en Inteligencia Económica en la UAM. Especialista y apasionado de la geopolítica.