En el foco Política y Sociedad Asia-Pacífico

El sudeste asiático ya no quiere ser el vertedero del mundo

El sudeste asiático ya no quiere ser el vertedero del mundo
Río de plásticos en Brunei. Fuente: Pxhere.

La decisión de Malasia de devolver 3.000 toneladas de desechos de plásticos —que se añade a la decisión de China de dejar de importarlos en 2017— pone sobre la mesa el grave problema en torno a la gestión de estos residuos a nivel internacional ¿Por qué algunos países exportan residuos de plástico? ¿Cómo acaba nuestra basura en las costas del sudeste asiático?

En mayo de 2019, el Gobierno de Malasia descubrió el contrabando de desechos de plástico provenientes de catorce países, incluidos Francia, España, EE. UU., y Australia. En total, el país asiático devolverá 3.000 toneladas de residuos a sus países de origen. Esta es una de las medidas tomadas por Kuala Lumpur destinadas a controlar la importación y gestión ilegal de desechos de plástico, y desde principios de 2019 también se han cerrado 114 plantas de reciclaje ilegales en las que el plástico es quemado al aire libre o abandonado en vertederos cerca del agua. La ministra de Medioambiente malasia, Yeo Bee Yin, llegó a llamar la atención a los países industrializados por su carente gestión de residuos, que carga a los países en vías de desarrollo con gran parte del peso del reciclaje.

Esta no ha sido la primera vez que Malasia dice basta. En 2018, el Gobierno ya impuso una prohibición temporal a la importación de desechos. Tampoco ha sido la única en tomar medidas. Los Gobiernos de China, Vietnam, Tailandia e India también están restringiendo la importación de plástico del extranjero. En mayo, Filipinas devolvió 69 contenedores de basura a Canadá, y amenazó con abandonarla en sus...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por 50€ al año