El AfCFTA, la promesa del libre comercio en África

La entrada en vigor del Tratado Continental Africano de Libre Comercio promete convertir el continente en el mayor bloque comercial del mundo. Sin embargo, las grandes expectativas generadas por este histórico acuerdo vienen lastradas por la falta de compromiso de Nigeria y los desafíos estructurales imperantes en África.
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El AfCFTA, la promesa del libre comercio en África
El presidente ruandés, Paul Kagame, en el Foro Económico Mundial (2016). Fuente: Siyasanga Mbambani (GCIS)

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El Acuerdo de Libre Comercio Africano, también conocido como Tratado Continental Africano de Libre Comercio (AfCFTA, por su acrónimo en inglés), ya es una realidad. Tras la ratificación de la República Árabe Saharaui Democrática y Sierra Leona, el histórico acuerdo ha alcanzado el mínimo de países estipulado para su entrada en vigor —22—, prevista para el próximo 30 de mayo. Se confirma de esta manera el nacimiento de un ambicioso proyecto que comenzó a gestarse siete años atrás y que tuvo como principal antecedente la zona tripartita de libre comercio establecida en 2015 por tres comunidades económicas regionales africanas.

Auspiciado por la Unión Africana, que quiere convertirlo en un buque insignia de la Agenda 2063, 44 países firmaron inicialmente el acuerdo en marzo de 2018. Desde entonces, ocho países más se han sumado, por lo que solo Benín, Eritrea y la primera economía del continente, Nigeria, quedan por hacerlo. La ausencia de esta última se ha convertido en la principal decepción en el origen del proyecto, si bien no se descarta que se incorpore en el futuro. Las razones de su no inclusión se atribuyen a la efectiva labor de oposición de los principales sindicatos del país, que ven en este acuerdo una amenaza para la clase trabajadora. A pesar de ser uno de los polos industriales del continente, cabe recordar que Nigeria adolece del mayor número de habitantes en situación de extrema pobreza del mundo —más de 80 millones—.

El titubeo de la mayor economía del continente y, a priori, uno de los potenciales grandes beneficiarios del acuerdo viene a poner de relieve que no todas las expectativas generadas por el tratado son de entrada idílicas. Además de suponer una oportunidad de desarrollo e integración para el continente, cuenta con unos desafíos ineludibles, como suele ser habitual en las zonas de libre comercio. Por tanto, el mismo acuerdo da lugar a diferentes expectativas según la óptica desde la que se mire.

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Pablo Moral

Écija (Sevilla), 1992. Doctorando en Ciencias Políticas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Investigo sobre comunicación política en redes sociales, desinformación y procesamiento del lenguaje natural en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Graduado en Relaciones Internacionales y máster en Estudios Euromediterráneos por la Universidad Complutense de Madrid.