En el foco Política y Sociedad América Latina y el Caribe

La diplomacia de los médicos cubanos

La diplomacia de los médicos cubanos
Fuente: elaboración propia.

Desde hace más de cincuenta años, el sistema sanitario cubano destaca por su calidad y su capacidad de formar a un gran número de profesionales. Además de la importancia que tenga para el bienestar de los cubanos, la sanidad se ha convertido en herramienta fundamental de la política exterior cubana: Cuba envía médicos a más de cien países, con lo que consigue dar una imagen internacional solidaria, además de cuantiosos ingresos.

Los médicos cubanos tienen presencia en todo el mundo, y en especial en el continente latinoamericano. Participan en misiones en decenas de países, pero también envían ayuda puntual en situaciones excepcionales como la actual crisis del coronavirus. Todo ello es posible gracias a la importancia que el Gobierno cubano ha dado desde los años sesenta al desarrollo de su sistema de educación médica superior, que ofrece una formación de calidad a miles de estudiantes cubanos y extranjeros cada año. Esto ha permitido a Cuba formar una imagen solidaria de cara al exterior al tiempo que obtenía importantes beneficios económicos. Sin embargo, también le ha costado la crítica de otros Estados, así como de la ONU, debido a las condiciones en que operan los médicos en estas misiones. 

Cómo empezó Cuba a exportar médicos

La exportación de personal sanitario ha sido desde hace décadas uno de los pilares de la política exterior cubana, y ya ha operado en más de cien países. Desde sus inicios, el Gobierno revolucionario cubano dio una gran importancia al desarrollo de un sistema de salud universal, gratuito y de calidad. Para ello se reformó la educación sanitaria y el propio sistema sanitario, permitiendo la formación de un gran número de profesionales. En poco tiempo, Cuba logró una tasa de mortalidad y una esperanza de vida comparables a las de los países más desarrollados. 

Gracias a la gran cantidad de profesionales sanitarios, el Gobierno cubano dio una dimensión internacional a su política sanitaria con el envío de médicos a otros países. Se trataba principalmente de prestar asistencia sanitaria en aquellos lugares en que fuese necesario y de establecer vínculos de cooperación sobre todo con otros países en desarrollo. La primera misión se dio en 1960 con el envío de personal sanitario a Chile tras un gran terremoto. Esta misión se enmarca en la asistencia sanitaria puntual, una categoría que incluye envíos de material, asistencia frente a catástrofes y epidemias o campañas de vacunación, entre otras acciones.

Además de prestar ayuda en emergencias puntuales, Cuba empezó a destinar personal sanitario a otros países durante periodos más extensos. La primera misión de este tipo se dio en 1963 en Argelia, con el envío de 56 profesionales sanitarios por un periodo de catorce meses; Argelia acababa de independizarse de Francia tras una cruenta guerra y necesitaba apoyo a raíz de la salida de los médicos franceses del país. Desde entonces, más de cien países, en su mayoría de renta baja, han recibido ayuda de misiones médicas cubanas.

Cuba ha dado gran importancia a la sanidad, y esto se ve reflejado en una altísima densidad de médicos, mayor a la de economías más desarrolladas.

Cuba ha destacado también desde los años sesenta por el desarrollo de su sistema de educación superior sanitaria, fundamental para formar a cada vez más médicos: si en 1965 había un médico por cada 1.252 habitantes, en 2018 había uno por cada 118. Además, Cuba creó en 1999 la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), donde han podido formarse gratuitamente médicos de toda América Latina y de otras regiones gracias a las becas del Gobierno. En 2019 se graduaron en ELAM 500 estudiantes de medicina procedentes de 84 países. Gracias a su sistema educativo, Cuba es según, el Banco Mundial, el país con mayor densidad de médicos del mundo.

Para ampliar: “Tres caras de la revolución cubana”, Eduardo Saldaña en El Orden Mundial, 2017

Dónde se encuentran las misiones médicas

Aunque la diplomacia médica cubana ha operado en un gran número de países, el programa más desarrollado es el que ha establecido con Venezuela. Este país es uno de los principales aliados de Cuba, no solo por el estrecho vínculo ideológico entre ambos, sino porque, además, Venezuela es el principal proveedor de Cuba en cuanto a importaciones y, en particular, en petróleo. Ambos países mantienen un acuerdo de intercambio de “médicos por petróleo”: Venezuela suministra petróleo a Cuba e invierte en el país, y, a cambio, Cuba ofrece servicios médicos en Venezuela. La asistencia médica cubana se canaliza desde 2003 principalmente a través de la misión Barrio Adentro, donde médicos cubanos y venezolanos proporcionan atención primaria integral a la población excluida en Venezuela. Barrio Adentro integra también programas de rehabilitación, así como la construcción de centros de atención médica. Sin embargo, la crisis venezolana de los últimos años ha provocado una caída de las ventas de petróleo a Cuba, lo que también ha afectado también a las exportaciones de servicios sanitarios.

Para ampliar: “El impacto en Cuba de la crisis en Venezuela”, David Hernández en El Orden Mundial, 2019

Además de en Venezuela, Cuba ha llevado a cabo misiones sanitarias en un gran número de países de América Latina y el Caribe, muchas de ellas a través de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), una organización internacional regional creada por iniciativa cubana y venezolana. De entre ellas, la que mayor repercusión ha logrado es la Operación Milagro, puesta en marcha en 2015 y que ha permitido realizar más de 2.800 cirugías oculares en seis países. Con todo, la diplomacia médica cubana no se ha limitado a el continente americano, sino que también ha llegado a países africanos y del sudeste asiático, entre los que destaca Timor Oriental; Cuba envió una brigada de médicos tras la independencia de este país en 2002 y se comprometió además a formar a mil nuevos médicos timorenses.

Aunque la mayoría de las misiones médicas se enmarcan en la cooperación sur-sur bilateral, existen también casos de cooperación triangular, en la que un país donante apoya económicamente una misión médica cubana en un tercer país. Este es el caso de Bolivia, que ha recibido ayuda sanitaria cubana financiada por Venezuela. Otro caso es el de Sudáfrica, que ha financiado misiones cubanas por todo el continente africano. Del mismo modo, algunos países desarrollados como Francia, Alemania o Japón han financiado programas sanitarios cubanos en terceros países de renta inferior. 

Para ampliar: “Timor Oriental, el país más joven de Asia”, Gemma Roquet en El Orden Mundial, 2018

¿Qué beneficios tiene para Cuba?

Las misiones médicas cubanas han mejorado la sanidad en muchos países, y las becas de estudios sanitarios para extranjeros han logrado que otros países cuenten con un personal sanitario formado propio del que antes no disponían. Sin embargo, los países que reciben la ayuda no son los únicos beneficiados de este sistema. Desde la puesta en marcha de la diplomacia médica, Cuba ha obtenido grandes beneficios simbólicos gracias a la imagen exterior que proyecta con ella. Enviar médicos por todo el mundo aumenta el prestigio de Cuba y hace que sea percibido como un país con buena voluntad. Formar médicos extranjeros también sirve a ese propósito, puesto que quienes estudiaron en escuelas médicas cubanas hace décadas podrían ser ahora personas con cierta influencia en el ámbito sanitario de sus respectivos países, y tendrán por lo general una percepción positiva de Cuba.

Todos estos beneficios simbólicos se traducen en muchos casos en beneficios materiales. Por una parte, una percepción positiva desde otros Estados puede facilitar que estos den apoyo diplomático a Cuba. Esto es especialmente importante frente al embargo económico estadounidense, vigente desde hace décadas y frente al que el apoyo de otros Estados en la ONU tiene un gran valor. Por ejemplo, en 2018 189 países votaron a favor de revocar el embargo a Cuba en la Asamblea General de la ONU, y solo Estados Unidos e Israel votaron en contra; aunque se trataba de una resolución no vinculante, dio una muestra del rechazo generalizado de la comunidad internacional a la postura estadounidense. La buena imagen exterior también favoreció que se alcanzara un acercamiento con EE. UU. durante la presidencia de Obama, así como el cambio de postura de la Organización de Estados Americanos, que en 2009 volvió a abrir la puerta a Cuba, expulsada desde 1962, aunque el Gobierno cubano declinó reintegrarse. Por otra parte, el prestigio cubano en el ámbito sanitario ha sido fundamental para la exportación de medicamentos. Aunque sus principales productos de exportación son alimentarios, la industria química en la que se engloban los medicamentos representa alrededor del 4% de sus exportaciones.    

La diplomacia médica también ha sido beneficiosa en el ámbito económico. Las misiones médicas tienen un bajo coste para Cuba, ya que es el Gobierno receptor el que paga el salario de los médicos. En muchos casos, los salarios son recibidos por el Gobierno cubano, que luego se encarga de distribuirlo a su personal sanitario. Sin embargo, el Gobierno cubano retiene entre el 90% y el 75% del salario de estos médicos, que terminan recibiendo una cantidad mucho menor de la que les corresponde. Esta lleva siendo durante años mayor fuente de divisas extranjeras de Cuba, y representa unos 6.300 millones de dólares anuales. Desde su inicio, más de 600.000 sanitarios cubanos han participado en las misiones médicas, y a finales de 2019 había unos 30.000 en activo.  

Para ampliar: “Las claves históricas del embargo a Cuba”, Carles Planas en El Orden Mundial, 2014

Críticas a las misiones

A pesar de la buena imagen que proyecta con sus misiones médicas, Cuba ha recibido gran cantidad de críticas por la retención de parte del salario de los médicos en las misiones y por las limitaciones de movimiento a las que están sometidos, ya que en su mayoría no pueden elegir su destino ni abandonarlo antes de lo acordado. Sin embargo, los profesionales cubanos han seguido participando en estas misiones ya que, a pesar de no recibir el salario que les corresponde, siguen cobrando más de lo que ingresarían trabajando en su país. En noviembre de 2019, dos relatoras especiales de la ONU emitieron un informe en el que calificaban de “trabajos forzosos” las condiciones en que los médicos cubanos trabajan en las misiones internacionales, incluyendo, entre otras cuestiones, el exceso de horas trabajadas, salarios inferiores a los correspondientes y las sanciones por abandonar la misión antes de lo establecido. Informes como este deslegitiman la acción exterior de Cuba, y pueden llevar al cierre de misiones, como ha sucedido en Bolivia tras la caída de Evo Morales, aliado del régimen cubano. También Donald Trump, que ha retrocedido en el acercamiento a Cuba que intentó Obama, ha criticado las misiones médicas por sus condiciones de trabajo y por su utilización con fines políticos.

Sin embargo, el escenario más polémico en el que se han visto involucrados los médicos cubanos es Brasil. En febrero de 2020, su presidente, Jair Bolsonaro, readmitió a médicos cubanos para cubrir las más de setecientas vacantes no cubiertas por sanitarios brasileños. Estos médicos cubanos residían en Brasil desde la retirada de Cuba del programa Más Médicos en 2018, por el que más de 8.000 de sus profesionales prestaban asistencia médica en los lugares más desfavorecidos del país desde 2014. Bolsonaro había exigido a Cuba que los médicos revalidasen sus títulos ante la sanidad brasileña, que recibiesen la totalidad de su salarios y que se les permitiese llevar a sus familiares inmediatos a Brasil. Cuba rechazó estas condiciones y los médicos cubanos fueron devueltos a Cuba, pero Bolsonaro ofreció asilo político los que quisieran permanecer en el país. Los 1.800 que se quedaron podrán ahora cubrir las vacantes.

Actualmente, las misiones médicas cubanas operan en más de sesenta países en todo el mundo. Muchas de ellas son a largo plazo, y se encuentran en países latinoamericanos o africanos; sin embargo, debido a las recientes críticas por parte de la ONU, algunas de ellas corren el riesgo de retirarse, como ha sucedido ya en varios países. Sin embargo, la crisis del coronavirus está dando una oportunidad a Cuba para enviar médicos, colaborando con países necesitados y apuntándose un tanto diplomático. Los médicos cubanos han viajado a más de treinta países, incluidos China o Italia. Además, el Gobierno cubano dice estar dispuesto a enviar brigadas médicas a otros países que lo soliciten. El impacto mediático de estos últimos acontecimientos podría ayudar a Cuba a superar las críticas recientes y a reforzar su imagen exterior.

Para ampliar: “¿Qué mundo nos espera tras la pandemia de coronavirus?”, Eduardo Saldaña en El Orden Mundial, 2020