Deudas, opulencia y desigualdad: qué dice El juego del calamar sobre la sociedad surcoreana

'El juego del calamar' va camino de ser la serie más vista de Netflix. El argumento, con cientos de personas enfrentándose en juegos de niños para saldar sus deudas, es un retrato de la desigualdad y las deudas que ahogan a miles de personas en Corea del Sur.
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Deudas, opulencia y desigualdad: qué dice El juego del calamar sobre la sociedad surcoreana
Fuente: Trailer de la serie El juego del calamar.

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En menos de un mes la serie surcoreana de Netflix El juego del calamar se ha convertido en un fenómeno mundial. En ella 456 personas con problemas económicos se enfrentan a vida o muerte en seis juegos de niños por un premio de 33 millones de euros. Ya es la serie más popular en al menos noventa países y va camino de convertirse en la más vista de Netflix en la historia. 
Su éxito recuerda al que tuvo la también surcoreana Parásitos, que en 2020 ganó el Oscar a la mejor película. La serie contribuye además a la popularidad internacional que Corea del Sur ha cosechado en la última década con el k-pop en la música y los k-dramas en televisión. Pero lejos de la imagen amable sobre la sociedad coreana que transmiten muchas de estas series, El juego del calamar, igual que Parásitos, es un retrato demoledor de los problemas que enfrenta el país, donde crece la desigualdad y la población se endeuda a niveles astronómicos para mantener una apariencia de éxito y abundancia. 
Desigualdad laboral, racismo y machismo
La desigualdad es un problema endémico en la sociedad surcoreana. La clase media se ha reducido desde la crisis de 1997, de la mano de una disparidad salarial al alza. Según la OCDE, en 2018 los ingresos del 10% más rico de la población eran 5,5 veces más altos que los del 10% más pobre. Y la pandemia ha ensanchado la brecha. Aunque la disparidad sigue siendo relativamente baja, no se ha recuperado de los niveles previos a 1997. 
El problema se acentúa entre mujeres e inmigrantes. La brecha salarial entre hombres y mujeres llegó al 34% en 2018, superando con creces el 13% de media de la OCDE. A esto se le suma que hay casi un 20% menos de mujeres que de hombres con trabajo, y estas tienen menos posibilidades de ocupar cargos directivos y una mayor precariedad laboral, especialmente tras dar a luz. Los relativamente pocos inmigrantes que se establecen en Corea también sufren precariedad laboral y la legislación hace poco para protegerlos. La discrimin...

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Marta Nuevo

Barcelona, 1994. Investigadora en el International Institute for Global Strategic Analysis (IIGSA). Graduada en Traducción e Interpretación (inglés y japonés) por la UAB. Máster en Relaciones Internacionales por la Universitat Ramón Llull-Blanquerna y diploma en Conflictos Internacionales por la Utrecht University. Interesada en política exterior, conflictos y sociedad en Asia-Pacífico.