La derecha euroescéptica ya no quiere salir de la UE, sino cambiarla desde dentro

El euroescepticismo de derechas ha cambiado su discurso de abandonar la Unión Europea por el de frenar o incluso deshacer la integración del bloque. Le Pen, Meloni, Salvini, Orbán o Abascal ahora buscan “una alianza de naciones” que recuperen poder de decisión, pero no están del todo unidos.
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La derecha euroescéptica ya no quiere salir de la UE, sino cambiarla desde dentro
Fuente: elaboración propia

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“Debemos plantear el debate de la soberanía sin tener que decir que nos vamos de la Unión Europea”, aseguró en un debate la ultraderechista Giorgia Meloni, probable nueva primera ministra de Italia. Marine Le Pen fue más allá en abril: “No puede haber una UE porque no hay pueblo europeo”. Pese a sus críticas al bloque, ambas saben que abandonarlo o quitarle competencias no es fácil. El brexit, que pudo haber inspirado a los euroescépticos, ha sido un fracaso. Por eso la pregunta de Le Pen en Francia, Meloni y Salvini en Italia, Orbán en Hungría o Abascal en España no es Europa sí o no, sino qué Europa se quiere.
Los euroescépticos ya no buscan abandonar la casa, sino cambiar el decorado e incluso el nombre: proponen una “alianza de naciones”. Es decir, que los Estados recuperen la soberanía que les habría arrebatado la UE. Su objetivo es que el poder de decisión recaiga siempre sobre los Gobiernos y no en mandatos de la Comisión Europea. Mientras crecen los llamados a una Unión con más capacidades, la crisis migratoria y la energética, la pandemia o la guerra en Ucrania también han sido excusas perfectas para el discurso euroescéptico.
Brexit, o el trauma del Reino Unido para Europa
Un terremoto sacudió la Unión Europea en junio de 2016. Contra casi todo pronóstico, el 52% de los británicos apostaron por el brexit y dieron quizás la mayor victoria al euroescepticismo. Cuando Londres ponía un pie fuera, en otros países se consolidaban los discursos contra Bruselas. Le Pen ya había hablado en 2014 de preparar a Francia para salir de esa “prisión” y alegaba que otros países estaban “muy bien fuera”. En Italia, el líder de la Liga y entonces ministro Matteo Salvini dijo en 2018 que el país tendría que buscar “una alternativa al euro”.
Sin embargo, mientras los Gobiernos británicos de Theresa May y después de Boris Johnson negociaban con Bruselas, el proceso tornaba la euforia en cautela y los discursos euroescépticos empezaron a mutar de abandonar la Unión a reformarla....

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Emilio Ordiz

Entre Asturias y Madrid. Periodista. Máster en Unión Europea. Especializado en el estudio de los populismos y los discursos euroescépticos. Me interesa la integración europea, el Estado de derecho y la geopolítica. Con un ojo puesto en los Balcanes.