El coronavirus amenaza a los estados clave para la reelección de Trump

Trump ganó en 2016 con tres millones de votos menos que su rival gracias a que sus apoyos estuvieron mejor repartidos en los estados clave. El presidente mantiene el apoyo de sus bases, en particular los votantes mayores, los de las zonas rurales y los blancos sin estudios superiores. Sin embargo, el impacto del coronavirus es diferente en las distintas partes del país y en algunos estados un levísimo descenso de votos le podría costar la reelección. Las señales de peligro se aprecian en los estados industriales, en los votantes mayores de Florida o en la motivación para votar de las minorías.
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El coronavirus amenaza a los estados clave para la reelección de Trump
Manifestación en apoyo a Donald Trump en Minnesota. Fuente: Fibonacci Blue (Flickr)

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Quedan menos de seis meses para que los votantes decidan si le dan cuatro años más en la Casa Blanca a Donald Trump. El presidente esperaba llegar al 3 de noviembre presumiendo de la excelente marcha de la economía, pero el boom se ha esfumado junto con los más de 90.000 estadounidenses que han fallecido por coronavirus. Ahora todo indica que el enfrentamiento entre Trump y el demócrata Joe Biden será más bien un referéndum sobre la gestión que ha hecho el presidente de la covid-19.
Por extraño que parezca, la pandemia no ha cambiado mucho la opinión de los estadounidense sobre Trump, ni a mejor ni a peor. Su nivel de aprobación es estable: en términos generales, los votantes ya tenían clara su opinión sobre él y el coronavirus no la ha cambiado. Esto quiere decir que mantiene sus detractores, pero también su base: goza de un apoyo muy mayoritario entre los republicanos, los votantes blancos sin educación superior, los mayores y los que viven en zonas rurales. Sin embargo, la clave es que las elecciones presidenciales no se deciden a nivel nacional, sino en los estados.
El éxito de Trump en 2016, cuando ganó las elecciones presidenciales con tres millones de votos menos que Hillary Clinton, se debió a que sus votantes tenían una distribución geográfica mucho más eficiente. El presidente perdió California y sus 55 votos electorales porque su rival obtuvo allí cuatro millones de votos más que él. Sin embargo, Trump se hizo con la Casa Blanca gracias a los 46 votos electorales de Míchigan, Wisconsin y Pensilvania,  que consiguió con apenas 80.000 votos de diferencia. La fórmula ganadora del presidente es muy ajustada.
Es ahí donde entra en juego el coronavirus, que está afectando a los estados de forma muy diferente. En los últimos días ya han reabierto algunas escuelas en Montana que tienen menos de veinte estudiantes, mientras que seis millones de alumnos de California no saben cuándo regresarán a clase. Hasta el 20 de mayo habían muerto 28.600 personas en Nueva...

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Carlos H. Echevarría

Madrid, 1983. Licenciado en Periodismo y Master of Arts in Elections and Campaign Management por la Fordham University de Nueva York (Fulbright 2013). Analizo la política y la historia de EEUU en diferentes medios. Estuve allí cuando Obama ganó las primarias y cuando Trump juró el cargo, así que ya lo he visto (casi) todo.