El Ejército indio lanzó ayer una serie de ataques aéreos en territorio pakistaní en la disputada región de Jammu y Cachemira. El aumento de las tensiones amenaza con desencadenar una guerra entre vecinos.
¿Qué tienes que saber?
· India ha bombardeado Pakistán. Su ejército atacó nueve supuestas bases terroristas en territorio pakistaní. Lo hizo en respuesta al ataque que mató a veintiséis personas el mes pasado en la región de Cachemira administrada por India. Inicialmente, la milicia islamista Frente de Resistencia se atribuyó la autoría, pero después negó su responsabilidad.
· Las autoridades indias acusan a Pakistán de respaldar ataques terroristas en su país. Islamabad negó estas acusaciones y ha prometido represalias. El deterioro de las relaciones ha provocado la cancelación de visados, la suspensión del comercio y la ruptura por parte de India de un acuerdo para compartir agua. Pakistán amenaza ahora con desechar el tratado que congela la frontera.
· Estados Unidos ha lamentado la escalada entre India y Pakistán. Su presidente, Donald Trump, dijo que esperaba una solución rápida. Ambos países tienen gran importancia para Washington. Pakistán es un aliado tradicional de Estados Unidos, mientras que India se ha convertido en un socio crucial para contrarrestar la influencia de China en Asia.
· Las tensiones históricas entre India y Pakistán son recurrentes. Ambos países han vivido cuatro guerras entre ellos desde su independencia del Reino Unido en 1947. Sin embargo, su último conflicto bélico se produjo en 1999. Sus relaciones están marcadas por la confrontación religiosa y por la disputa de Cachemira, una región fronteriza que ambos reclaman en su totalidad.
El subcontinente indio es una de las zonas más inestables del planeta. La violenta partición de la región provocó muertes y desplazamientos masivos, dejó conflictos territoriales sin resolver y alimentó las tensiones sectarias y religiosas. Descubre más sobre el subcontinente indio en este mapa:

¿Por qué es importante?
· El ataque de India en Pakistán representa la peor escalada de tensión entre ambos países desde 2019. En aquella ocasión, la crisis se desató tras un ataque suicida que mató a cuarenta policías indios en Cachemira. La situación escaló hasta tal punto que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, tuvo que convencer a cada parte de que su rival no preparaba una guerra nuclear.
· Tanto India como Pakistán son potencias nucleares. Ambos desarrollaron su propio arsenal durante el siglo XX para disuadir a su enemigo. El estatus nuclear de estos dos países ha convertido al subcontinente indio en una región clave para la seguridad global. Por ello, cada escalada entre Nueva Delhi e Islamabad se percibe con especial preocupación a nivel internacional.
· La situación es más peligrosa que hace seis años. Por un lado, el Gobierno indio ha intensificado sus políticas sectarias contra la minoría musulmana en India. Para el primer ministro Narendra Modi, la crisis supone una oportunidad de afianzar su proyecto nacionalista hindú. Por el otro, el Ejército pakistaní está encabezado por Asim Munir, un perfil más ideológico que el de su predecesor.
· El contexto internacional también ha cambiado. Estados Unidos ha perdido influencia en Pakistán tras su retirada de Afganistán en 2021. Del mismo modo, Washington ha estrechado sus lazos con India. La sintonía ideológica entre Modi y el presidente estadounidense, Donald Trump, puede ayudar al líder indio a que el líder republicano se posicione a su favor.
¿Qué cabe esperar?
· Es muy factible que las tensiones entre India y Pakistán sigan escalando las próximas semanas. A corto plazo, se espera que Islamabad reaccione contra los bombardeos indios. Entretanto, los ataques con artillería pesada podrían volverse más frecuentes a lo largo de la Línea de Control, la frontera de facto entre ambos países en Cachemira.
· Esta crisis será más difícil de resolver que la de 2019. Modi se verá tentado a intensificar sus operaciones militares para fortalecer el nacionalismo hindú en India y legitimar sus políticas en Cachemira. Al mismo tiempo, Asim Munir podrá agitar el nacionalismo pakistaní y desviar el foco de las críticas por su incapacidad para sofocar las insurgencias en el norte y el suroeste del país.
· Además, es poco factible que Estados Unidos se involucre activamente en el conflicto. Washington priorizará otros frentes en política internacional, como la guerra comercial con China o la paz en Ucrania. De hecho, Trump ya declaró en abril que India y Pakistán resolverían sus diferencias «de una u otra forma».

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Merz ya es canciller de Alemania
El líder democristiano se convirtió ayer en el nuevo jefe del Gobierno alemán tras conseguir los votos necesarios en el Parlamento alemán. El canciller se estrenará con una gira por Europa.
Las tres claves
· Friedrich Merz fue elegido canciller en la segunda votación. Es la primera vez que un candidato pierde una votación en el Parlamento para ser investido como jefe del Gobierno alemán. Este hecho inédito evidencia las divisiones internas entre los democristianos y la fragilidad de su coalición con los socialdemócratas.
· La crisis económica de Alemania y el auge de la ultraderecha serán los principales retos del canciller. La formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se convirtió en la segunda fuerza del Parlamento tras las elecciones de febrero. Merz ha ido alejándose de AfD después de que su partido votara una moción con la ultraderecha para endurecer las políticas migratorias.
· Merz iniciará su mandato con una gira por Europa. El líder democristiano viajará hoy a Francia y a Polonia para enfatizar su compromiso con la Unión Europea. Merz busca reforzar el eje franco-alemán después de defender en los últimos meses la independencia europea de Estados Unidos. Mientras tanto, en Polonia, discutirá sus planes de reforzar los controles fronterizos.
Israel aprueba su plan para ocupar Gaza
El gabinete de seguridad israelí acordó el domingo un plan para reocupar toda la Franja y permanecer en ella de forma indefinida.
Las tres claves
· Israel planea expandir sus operaciones militares en Gaza si no llega a un nuevo acuerdo con Hamás. Tel Aviv busca un acuerdo que permita la liberación gradual de los rehenes a cambio de una tregua de 45 o 60 días, pero Hamás exige el fin de los combates. Los planes prevén que el Ejército israelí destruya cualquier edificio y desplace a la población a una única «zona humanitaria».
· La decisión del gabinete refleja la dependencia que tiene Benjamín Netanyahu de la ultraderecha israelí. La ocupación permanente de Gaza es una concesión del primer ministro israelí a su ministro de Economía, Bezalel Smotrich, por no hacer caer el Gobierno cuando Israel acordó un alto al fuego con Hamás en enero, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca.
· La aprobación de este plan se produce una semana antes de que Trump visite Oriente Próximo. En principio, no está previsto que el presidente de Estados Unidos viaje a Israel. Sin embargo, sí lo hará antes su secretario de Defensa, Pete Hegseth. Trump ha abandonado su interés en un alto al fuego en la Franja y ha centrado su atención en Ucrania y las negociaciones con Irán.







