Los arcos dorados de McDonald’s ya no garantizan la paz mundial

La teoría de los arcos dorados defiende que dos países con restaurantes McDonald's no pueden entrar en guerra, porque ambos tienen economías de mercado globalizadas. Este razonamiento se ha utilizado durante veinte años como una explicación para la prevención de conflictos. No obstante, el nuevo contexto internacional, especialmente con el auge de China, pone en duda la validez de la teoría. ¿Pueden entrar en guerra dos países con McDonald's en el momento actual?
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Los arcos dorados de McDonald’s ya no garantizan la paz mundial
Fuente: elaboración propia.

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Dos países con presencia de restaurantes McDonald's nunca se han hecho la guerra entre sí. Esa es la idea fundamental de la teoría de los arcos dorados de Thomas Friedman, columnista de The New York Times. Friedman, ganador de tres premios Pulitzer, la desarrolló en dos artículos durante 1996, “Big Mac I” y “Big Mac II”, y la amplió tres años más tarde en su libro El lexus y el olivo. La idea detrás de la teoría de los arcos dorados es que las economías de mercado no se hacen la guerra entre ellas, pues están demasiado interconectadas económicamente, un argumento que ha sido igualmente alabado y criticado por su validez para explicar la prevención de conflictos. Pero ahora que China acoge la tercera red de McDonald's del mundo, por detrás de Estados Unidos y Japón, y es el principal rival de EE. UU. por la hegemonía mundial, puede que esta teoría esté a punto de ser desmentida definitivamente.
McDonald's y la prevención de conflictos
La teoría de los arcos dorados —cuyo nombre hace referencia a los dos arcos amarillos que forman la “M” del logo de la franquicia— defiende que dos Estados que tengan al menos un restaurante McDonald's nunca han entrado en guerra entre ellos, ni es probable que lo hagan en el futuro. Thomas Friedman no encontró, antes de 1996, ningún caso en que dos países se hubiesen hecho la guerra desde el momento en que en ambos se instalara el primer restaurante de la franquicia, lo que le llevó a defender que había una correlación entre ambas cosas. 
En realidad, lo que Friedman defiende no es que el hecho de tener un McDonald's sea la causa directa de la prevención del conflicto, sino que McDonald's es un símbolo, utilizado de forma irónica, de un cierto nivel de desarrollo y apertura económica necesarios para que un país participe de la economía capitalista globalizada. La verdadera razón por la que un país no le querría hacer la guerra a otro de características similares, según Friedman, no es acoger un restaurante de hamburguesas, sino te...

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Rodrigo Castellanos

Madrid, 1998. Graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Interesado en geopolítica, conflictos y análisis político, especialmente en Asia-Pacífico y Europa