La geopolítica de los dibujos animados
¿Por qué Bugs Bunny acabó una vez disfrazado de Stalin? ¿Qué papel jugó Disney contra la Unión Soviética? ¿Y por qué hoy Winnie the Pooh está prohibido en China? En el estreno de nuestro podcast «Geopolítica Pop» nos preguntamos cuánta política hay detrás de los dibujos animados. Moderado por Charo Marcos, creadora de Kloshletter, y con la participación de Fernando Arancón y Eduardo Saldaña.
Los dibujos animados nunca han sido solo para niños. Durante el periodo de entreguerras, alemanes y Franceses creaban dibujos animados para influir en el público y demonizar a sus adversarios. Los nazis, por ejemplo, fueron unos genios de la propaganda que no dudaron en usar la animación para difundir sus ideas. O el mismísimo Walt Disney se sumó a la lucha poniendo en marcha la maquinaria de animación: películas como “The New Spirit” y “Out of the Frying Pan INto the Firing Line” son ejemplos de cómo se usó la animación para movilizar a los ciudadanos.
Los dibujos animados son una de las herramientas de propaganda más poderosas de la historia. Y sí, todavía hoy mantienen ese poder. No tanto como antes, pero sí un poder blando, el conocido como “soft power”. Lo hacen en series que ven los más pequeños como Masha y el Oso o Teen Titans. Pero también en las que nos acompañan desde hace años, como Los Simpsons. Quizá no te hayas dado cuenta, pero sí: Homer, Marge, Bart y Lisa han lanzado muchos mensajes relacionados con la política y la sociedad de nuestro tiempo. .