Mapa de la rus de Kiev

El mapa de la Rus de Kiev, el pasado por el que también pelean Rusia y Ucrania

Aliado del Imperio bizantino, la Rus de Kiev fue el primer Estado eslavo ortodoxo del este de Europa. Se extendió entre los siglo IX y XIII
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La guerra de Ucrania es una lucha por el territorio pero también por la memoria. Tanto Moscú como Kiev consideran la Rus de Kiev, el Estado eslavo ortodoxo que existió en el este de Europa entre los siglos IX y XIII, la entidad política fundacional de sus naciones, dos interpretaciones excluyentes entre sí que utilizan para justificar sus ambiciones territoriales. Rusia, por un lado, se considera heredera directa de la Rus y afirma que los dos países actuales son en realidad uno solo, mientras que Ucrania por otro argumenta que se trató de un territorio ucraniano y que la nación rusa nació después.

En 2021, el Kremlin publicó un artículo de Vladímir Putin titulado Sobre la unidad histórica de rusos y ucranianos. Allí el líder sostenía lo siguiente: «El muro que ha surgido en los últimos años entre Rusia y Ucrania, entre las partes de lo que es esencialmente el mismo espacio histórico y espiritual, en mi opinión es nuestra gran desgracia y tragedia común». Apenas seis meses después ordenó invadir Ucrania.

Más allá de la disputa por la memoria histórica, la Rus de Kiev tiene su origen en la llegada de los vikingos a la parte oriental de Europa en busca de nuevas conquistas. Según cuenta una crónica del siglo XII atribuida a un monje de Kiev llamado Néstor, los eslavos que habitaban la región a finales del siglo IX pidieron a los recién llegados que se hicieran con el control de la zona y les liberaran del yugo de los jázaros, un pueblo túrquico que dominaba buena parte del este de Europa y el Cáucaso.

Tres hermanos varegos —vikingos mayoritariamente suecos— aceptaron el encargo: Rúrik se asentó en Nóvgorod, Sineus en Belozersk y Truvor en Izborsk, tres ciudades de la Rusia occidental actual, y en el año 862 fundaron la dinastía rúrika.

Esos asentamientos empezaron a conocerse como «tierras del Rus», el término con el que los eslavos se referían a los vikingos. El nacimiento de la Rus de Kiev, sin embargo, se haría esperar hasta el año 882, fecha en la que el único pariente vivo de la dinastía —Oleg de Nóvgorod— conquistó la ciudad de Kiev y la unió a los territorios que había ido ganando en las actuales Bielorrusia, Ucrania y Rusia occidental. La nueva adquisición pronto se convirtió en un punto clave en la ruta comercial que unía el este de Europa con el Imperio bizantino y permitió a la Rus asentar su poder e influencia en la región.

En 987, el príncipe rúriko Vladímir I abrazó el cristianismo ortodoxo para estrechar sus lazos con Constantinopla —se casó con la princesa Ana, hermana del emperador bizantino Basilio II— y ordenó a todos sus súbditos convertirse a la nueva religión. Además, Vladímir I eligió el eslavo en lugar del nórdico de los vikingos como lengua oficial de la Iglesia ortodoxa de la Rus, dando lugar al primer Estado eslavo ortodoxo del este de Europa.

El mapa del Imperio ruso

Gracias a su alianza con el Imperio bizantino, la Rus de Kiev recibió un nuevo impulso y bajo el mandato de Yaroslav I (1019-1054), hijo de Vladímir, se convirtió en el centro cultural y económico de la civilización eslava y alcanzó su punto de mayor extensión.

A pesar de ello, el Imperio mongol acabó con su poder y en 1240 desintegró su territorio en los principados de Nóvgorod, Galicia-Volinia y Moscú. A la postre, este último sería el único que conseguiría sobrevivir a la invasión mongola y expandirse hasta dar lugar al Estado ruso actual.

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