El pequeño país que se enfrenta a la vez contra Rusia y China

Lituania mantiene disputas con Moscú y Pekín por la invasión a Ucrania y tras abrir una embajada de Taiwán. A pesar de las amenazas y un bloqueo comercial, su independencia energética y económica le han permitido seguir firme dentro de una Unión Europea más precavida.
GeopolíticaEuropa
El pequeño país que se enfrenta a la vez contra Rusia y China
Fuente: elaboración propia con imágenes de rawpixel

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Suscríbete por solo 5€ al mes

Es un país 150 veces más pequeño que Estados Unidos, pero le está plantando cara a sus dos grandes rivales. Como parte de las sanciones europeas por la invasión a Ucrania, Lituania bloqueó el suministro de ciertos bienes al enclave ruso de Kaliningrado, con el que hace frontera, disparando las tensiones con Moscú. En paralelo, mantiene una disputa con China desde noviembre de 2021, cuando abrió en Vilna una embajada de Taiwán, territorio que Pekín no reconoce como independiente.
Como represalia, Lituania ha sufrido amenazas y ciberataques de Rusia y un bloqueo comercial por parte de China. Pero estas acciones no le han amedrentado. El país báltico, miembro de la OTAN y de la Unión Europea, lleva décadas alineado con Occidente, y su fortaleza frente a ambas potencias contrasta con la precaución de otros países más poderosos, como Alemania, cuya dependencia energética o comercial les hace vulnerables al chantaje. Aunque Lituania tampoco es inmune a las presiones del exterior, sus pasos para protegerse de la coacción rusa o china sirven de ejemplo para una Unión Europea que ambiciona ganar peso geopolítico.
Lituania contra Rusia: gas, Kaliningrado y ciberataques
Desde que empezó la guerra en Ucrania en febrero, Lituania ha sido de los países que más han confrontado a Rusia. Además de bloquear bienes a Kaliningrado, también fue el primero en cortar el suministro de gas ruso, en abril. Pudo hacerlo porque hace una década había ideado una estrategia para dejar de depender de los hidrocarburos rusos. Gracias a la terminal de gas natural licuado del puerto de Klaipeda, ahora puede importar gas de Noruega y Estados Unidos, principalmente. Esta apenas procesa 2,9 millones de toneladas al año, menos que países como España, con 44 millones, pero podría aumentarlas. De hecho, ya incrementó la capacidad de la terminal del 30 al 50% en 2021. El país también está apostando por otras fuentes de energía, como el viento, que ese año superó al gas en producción de electricidad por prim...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Alba Leiva

Madrid, 1997. Redactora en El Orden Mundial. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Me interesa la política internacional, la geopolítica de los recursos, las nuevas tecnologías y la cultura.