Kissinger y Nixon: la alianza estadounidense que cambió el mundo

El presidente Richard Nixon y su secretario de Estado, Henry Kissinger, no eran amigos, pero su alianza alteró para siempre la política exterior estadounidense. Su realismo mejoró la relación con la URSS y la China de Mao, mientras patrocinaba a los regímenes anticomunistas en Latinoamérica.
GeopolíticaEstados Unidos
Kissinger y Nixon: la alianza estadounidense que cambió el mundo
Henry Kissinger (i), Richard Nixon y el general Alexander Haig discutiendo sobre Vietnam en 1972. Fuente: U.S. National Archives and Records Administration (Wikimedia)

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Cuando Richard Nixon se vio obligado a dimitir por el escándalo Watergate, estaba tan hundido que ni siquiera fue capaz de decírselo a su familia; envió a su secretaria a darles la noticia. Sin embargo, sacó fuerzas para darle un último consejo a su sucesor: “Quédate con Kissinger, es indispensable”. Gerald Ford le hizo caso y mantuvo a Henry Kissinger a la cabeza de la diplomacia estadounidense, quizás porque desconocía lo que Nixon había añadido cuando se marchó de la habitación: “Tendrá que darse cuenta de que a veces a Henry hay que darle una patada en los huevos porque a veces Henry se cree que él es el presidente”.
Nixon y Kissinger tuvieron una relación particular hasta el final. Conspiraban, colaboraban, se insultaban por la espalda…, pero también moldearon una nueva política exterior estadounidense. El presidente antisemita que no se fiaba de nadie confió en el académico judío que en campaña le había tachado de “paranoico”, “desastroso”, “inepto” y “peligroso”. Y el asesor que le despreciaba lo acompañó hasta las vísperas de su dimisión, cuando borracho y lloroso le pidió que se arrodillara con él para rezar por la paz.
A Kissinger y a Nixon les separaban muchas cosas, pero les unía una visión del mundo. Heredaron la guerra en Vietnam, que había dinamitado la presidencia de Lyndon Johnson y a la que había que poner fin de forma digna, sabiendo que ya estaba perdida. Además, querían frenar el avance del comunismo incluso mediante las peores tretas, pero eso no les iba a impedir acercarse a la Unión Soviética y a la China de Mao porque no tenía sentido ignorarlas. Una forma muy realista de entender la política exterior.
De sabotear la paz a mentir para terminar la guerra
En 1968, Kissinger estaba en París asesorando a la Administración Johnson en las conversaciones de paz para poner fin a la guerra de Vietnam. Sin embargo, discretamente, espiaba para la campaña de Nixon. Viendo que podía haber un acuerdo que dejara sin sentido su promesa de “paz con honor”, e...

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Carlos H. Echevarría

Madrid, 1983. Licenciado en Periodismo y Master of Arts in Elections and Campaign Management por la Fordham University de Nueva York (Fulbright 2013). Analizo la política y la historia de EEUU en diferentes medios. Estuve allí cuando Obama ganó las primarias y cuando Trump juró el cargo, así que ya lo he visto (casi) todo.