Adiós, guerra comercial. Hola, guerra tecnológica

En un momento en el que la relación entre Estados Unidos y China está en su punto más bajo en décadas, el mandato de Joe Biden confirmará si la confrontación ha llegado para quedarse. Se espera que el nuevo presidente abandone la guerra comercial para enfrentarse al desafío tecnológico chino aumentando la inversión pública en innovación, apostando decididamente por la protección de la propiedad intelectual e impulsando la regulación tecnológica global con ayuda de otros países.
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Adiós, guerra comercial. Hola, guerra tecnológica
Fuente: elaboración propia.

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“Este tío no tiene ni un ápice de democracia en su cuerpo, es un matón y, de hecho, tiene un millón de uigures en campos de concentración”. Antes de la era Trump ningún candidato a la presidencia de Estados Unidos habría hablado así del presidente de China públicamente. En el 2020, esta es la norma. Estas palabras, pronunciadas por Joe Biden durante uno de los debates presidenciales de esta campaña, exponen la deriva confrontativa de la política exterior estadounidense hacia China. Y es que a pesar de que la llegada de Biden a la Casa Blanca traerá muchos cambios, la posición respecto a Pekín será una de las que menos varíen.
Por un lado, la Administración Biden traerá un claro cambio de tónica respecto a la de Obama. Cuatro años después de la victoria de Trump, el enfrentamiento con China se ha convertido en una de las pocas cuestiones en las que tanto demócratas como republicanos están relativamente de acuerdo. Atrás quedan los días en los que Biden, como vicepresidente de Obama, predicaba sobre los beneficios y oportunidades de la cooperación con el gigante asiático. Ahora una política demasiado laxa frente a Pekín podría interpretarse como antiestadounidense. Y es que en los últimos años las opiniones desfavorables del electorado estadounidense respecto a ese país han aumentado hasta situarse en el 75%, el máximo histórico. 
Sin embargo, el nuevo presidente tampoco seguirá a pies juntillas la estrategia de su predecesor. La política exterior de Biden abandonará los impulsos erráticos y la inconsistencia de Trump, y será más predecible, coordinada y acorde con los estándares burocráticos y diplomáticos. Pero no solo cambian las maneras, sino también el enfoque. Biden se centrará en combatir las aspiraciones chinas en el terreno de la innovación y no a través de barreras comerciales de dudosa efectividad. Durante su último año de mandato, Trump empezó a explorar esa estrategia bajo el pretexto de la seguridad nacional. Empresas chinas como Huawei o ByteDance,...

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Isabel Valverde

Ourense, 1997. Máster en Economía Política Internacional por la London School of Economics and Political Science. Disfruto analizando como la geopolítica afecta a la economía internacional y me fascina China, el cambio tecnológico, la política industrial y la energía. Colaboro con Agenda Pública y he sido consultora de asuntos públicos para el sector energético.