Guerra civil en la izquierda ecuatoriana

¿Puede acabar Rafael Correa en la cárcel? La acusación por secuestro contra el exmandatario latinoamericano va mucho más allá de una mera cuestión judicial. Entre abogados y tribunales, se juega el liderazgo del campo progresista ecuatoriano, y esta vez el actual presidente, Lenín Moreno, no está dispuesto a ceder frente al que fuera su mentor.
Política y eleccionesAmérica Latina y el Caribe
Guerra civil en la izquierda ecuatoriana
Reunión para la transición de Gobierno en Ecuador entre el presidente electo Lenín Moreno y el entonces presidente Rafael Correa. Fuente: Presidencia de Ecuador

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

“Podrán doblarnos, pero no podrán rompernos; podrán cansarnos, pero no podrán rendirnos”. Sobraban unos cuantos caracteres, pero Rafael Correa no encontró mejor manera de describir en Twitter su nueva situación procesal el pasado 4 de julio. Unas horas antes, la jueza de la Corte Nacional Daniela Camacho había ordenado imponer prisión preventiva contra el expresidente y solicitar su detención a la Interpol. ¿El motivo? La no comparecencia de Correa ante la justicia en Quito. El expresidente está siendo investigado por el intento de secuestro del excandidato a la Asamblea Nacional Fernando Balda allá por el 2012 en Bogotá y la jueza Camacho había determinado que Correa tenía la obligación de presentarse cada 15 días ante la corte mientras durara la investigación. Atendiendo a la Historia de Ecuador, Correa se sumaba así a la nutrida lista de expresidentes que acabaron con una orden de captura en su contra; cumplía con la triste normalidad institucional del país desde el regreso de la democracia en 1979. Pero ¿por qué iba Rafael Correa a secuestrar a Fernando Balda? Y, sobre todo, ¿quién es Fernando Balda?
Abogado de 46 años, a Balda le gusta definirse como activista, excandidato a asambleísta nacional y ex preso político. Una persona que, si hacemos caso a sus redes sociales, “lucha por acabar con la tiranía en el Ecuador”. Todo un opositor, si no fuera porque Balda entró precisamente en política de la mano de Correa; juntos hicieron la campaña que llevó a este último a la presidencia en 2006. De esos años aún es posible encontrar fotos de Balda con el expresidente o con otros líderes de izquierdas, como Hugo Chávez. No sería hasta 2008 cuando la suerte de Balda cambió. A finales de ese año, el abogado decidió acusar a varios funcionarios del Gobierno de haber tejido una red de tráfico de influencias. El proceso, lejos de acabar con la desarticulación de la supuesta red, concluyó con dos sentencias condenatorias contra Balda por injurias y calumnias. Para evitar la c...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Adrián Albiac

Madrid, 1992. Graduado en Relaciones Internacionales y en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid. Una vez oí que describirse es limitarse.