Los jóvenes toman las calles. ¿Un nuevo otoño caliente en Europa?

Las protestas de la juventud europea van más allá de un malestar puntual. Los efectos de varias crisis han truncado sus expectativas y han generado la percepción de que ellos son los nuevos perdedores del sistema
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Los jóvenes toman las calles. ¿Un nuevo otoño caliente en Europa?
Centenares de personas protestan en la Plaza de la República de París. Octubre 2026 | GABRIEL PACHECO - HANS LUCAS -AFP

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La ola de protestas se ha extendido por Europa. Las acampadas por la vivienda en España y las movilizaciones por la educación en Francia se han trasladado a Italia, Portugal, Bélgica o Albania. El detonante en cada país es diferente, pero todos ellos comparten un rasgo: la participación masiva de los jóvenes.

Las protestas de la juventud europea revelan mucho más que un malestar puntual. Reflejan la rabia de una generación frustrada por las promesas incumplidas y por unas instituciones incapaces de dar respuesta a sus problemas. Asimismo, los efectos acumulados de varias crisis han truncado sus expectativas de futuro y han generado la percepción de que ellos son los nuevos perdedores del sistema.

¿Qué elementos de fondo hay detrás de esta desafección? ¿Estamos a las puertas de otro otoño caliente en Europa?

¿Qué tienes que saber?

  • Francia se ha convertido en el epicentro de las protestas en Europa. Las movilizaciones comenzaron en septiembre con estudiantes de secundaria que denunciaban el deterioro de la educación pública, la falta de profesores y el mal estado de los institutos. Ahora se han sumado sindicatos y otros sectores sociales, incluidos los chalecos amarillos, que han ampliado las reivindicaciones. 
     
  • Las movilizaciones han emergido en otros puntos del continente. La vivienda ha motivado las acampadas en Portugal y España. En Italia, el malestar abarca el coste de la vida y los servicios públicos. En Bélgica, los estudiantes rechazan los recortes en la educación francófona y el encarecimiento de las matrículas. Y en Albania, las protestas en contra de varios proyectos turísticos se han unido a la revuelta estudiantil contra el Gobierno de Edi Rama.
  • Las protestas llegan en un momento de tensión política para Europa. Las movilizaciones se producen poco antes de que empiece un ciclo electoral decisivo en la Unión Europea. España, Francia, Italia, Polonia y Grecia celebran elecciones en los próximos meses. Además, existe una creciente presión sobre las finanzas públicas debido al estancamiento económico y al aumento de la deuda pública.

¿Por qué es importante?

  • Las protestas de los jóvenes en Europa responden a factores estructurales similares. El más importante es la ruptura del contrato social. Estudiar, trabajar y esforzarse ya no les garantiza una vida estable e independiente. En su lugar, las nuevas generaciones son quienes más sufren el desempleo, la precariedad laboral, la pérdida de poder adquisitivo y la crisis en el acceso a la vivienda.
     
  • El descontento de la juventud europea muestra su desconfianza hacia la democracia y los partidos tradicionales. Este escepticismo viene alimentado por los desequilibrios demográficos. El creciente peso económico y electoral de los mayores empuja a los grandes partidos a orientar sus políticas hacia grupos de edad más avanzada. Por el contrario, los jóvenes tienden a decantarse más por formaciones populistas y antisistema o por la abstención.
  • Estas movilizaciones colocan a los Estados europeos ante un dilema. El peso de la deuda pública y del coste del endeudamiento les obliga a destinar cada vez más dinero a pagar intereses. Esto, con una economía que apenas crece, reduce su margen fiscal cuando necesitan impulsar el gasto público para financiar otras prioridades, como las pensiones, la defensa o la transición energética.

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David Gómez

Guadalajara, 1999. Analista en El Orden Mundial. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Ciencias Políticas en la Università degli Studi di Firenze. Apasionado de la geopolítica, el deporte y el cine.