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¿Por qué México y Uruguay votaron en contra del ingreso de España en la ONU en 1950?

¿Por qué México y Uruguay votaron en contra del ingreso de España en la ONU en 1950?
Manifestación franquista en la Plaza Mayor de Salamanca. Fuente: Wikimedia.

Luis Valer nos ha enviado esta cuestión a través de nuestro formulario de EOM explica, que mezcla temas políticos con históricos, así que vamos a poner algo de contexto.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, España y la dictadura franquista quedaron aislados internacionalmente, ya que se consideraba que este régimen había sido impuesto gracias a la ayuda de las potencias del Eje —Alemania e Italia, principalmente— durante la Guerra Civil y España, a su vez, había devuelto el favor durante la contienda europea prestando apoyo a Berlín y Roma a pesar de su neutralidad oficial.

Por ello, en diciembre de 1946, la Asamblea General de Naciones Unidas votó a favor de la adopción de la Resolución 39, por la que se recomendaba el veto al acceso de España al sistema de Naciones Unidas y que los países retirasen sus embajadores de suelo español. Comenzaba así un aislamiento político que buscaba ejercer presión sobre el régimen de Franco para forzar un aperturismo de este. Sin embargo, tal cosa nunca ocurrió, y a principios de 1950 la Administración estadounidense de Truman reconoció que esta aproximación había sido inútil. Además, la situación geopolítica mundial había cambiado con la irrupción de la Guerra Fría y la guerra de Corea. Washington necesitaba ahora, más que rematar los rescoldos de la Segunda Guerra Mundial, aliados para la lucha contra el comunismo, y en ese aspecto España era un activo importante.

Por ello, apenas cuatro años después, en 1950, la Asamblea votaba favorablemente la Resolución 386, que desdecía lo adoptado en la número 39 y recomendaba reanudar las relaciones diplomáticas con España, así como abrir la puerta al ingreso del país en Naciones Unidas. Eso posibilitó que en 1951 España ya comenzase a ingresar en determinadas organizaciones internacionales como la FAO o la OMS, la Unesco en 1953 o Unicef en 1954. Finalmente, en 1955, España culminaría el ingreso definitivo en la Organización de Naciones Unidas, quedando así plenamente integrada en el panorama internacional.

La Resolución 386 de Naciones Unidas se saldó con 38 votos a favor, 10 en contra y 12 abstenciones. Fuente: El Orden Mundial

Sin embargo, en la Resolución 386 hubo diez votos negativos frente a los 38 favorables del desbloqueo a España, y es precisamente de lo que versa la pregunta de este EOM explica. Entre la decena de estados que rechazó levantar las sanciones sobre Franco, además de la URSS y países de órbita soviética, se encontraban Israel, Guatemala, México y Uruguay. Que esta resolución prosperase se debe en buena medida al apoyo que los países latinoamericanos le brindaron, ya que además de las tres negativas mencionadas solo hubo una abstención, la de Cuba. El resto de países de la región dieron su apoyo a la apertura con Franco.

El voto negativo de México —durante el Gobierno de Miguel Alemán— hay que entenderlo en tanto que fue uno de los países que más apoyo dio al Gobierno republicano español, ya fuese durante la Guerra Civil como en el exilio posterior. Tal fue la posición de México que nunca llegó a reconocer la legitimidad del Gobierno de Franco en España, y las relaciones solo se normalizaron con la transición española a la democracia. Uruguay y el Gobierno de Luis Batlle Berres, en cambio, aplicaron una perspectiva más legalista: si los motivos que motivaron la Resolución 39 —por la que se condenaba a España— no se habían resuelto y el régimen del país seguía siendo contrario a los valores de la Carta de Naciones Unidas, la república uruguaya no tenía motivos para levantar tales sanciones, y así lo pidió al resto de miembros. Lo llamativo, además, de su postura, es que Uruguay fue el único país sudamericano en rechazar esta resolución a pesar de estar geopolíticamente alineado con los intereses estratégicos de Estados Unidos en aquel momento.

Por su parte, la Guatemala de Juan José Arévalo planteó una posición similar a la de Uruguay: argumentó que la situación de España no había cambiado y que el hecho de que las recomendaciones planteadas en la Resolución 39 —como la retirada de embajadores— hubiesen sido desoídas por casi una treintena de países no era motivo para retirar tal recomendación, ya que suponía un precedente complicado para Naciones Unidas.

En EOM explica respondemos a las preguntas que nuestros lectores nos hacen. Queremos seguir fomentando la divulgación internacional y ayudaros a comprender un poco mejor cómo funciona el mundo. Si tienes alguna pregunta sobre temas internacionales no dudes en mandárnosla a través de este formulario.

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