Personajes que traen los regalos de Navidad a Europa

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¿Quién trae los regalos de Navidad a Europa?

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Aunque las películas navideñas de Hollywood se vean en toda Europa y Santa Claus sea una figura muy conocida, lo cierto es que no es la única que reparte regalos de Navidad en el continente europeo. De hecho, en gran parte de Europa no es ni siquiera la más importante. Santa Claus es una figura proveniente del folclore estadounidense y que en Europa ha arrasado con gran parte de la mitología navideña endémica del continente gracias al músculo de su industria cultural. 

El origen de Santa Claus está en Nueva York, o mejor dicho, en Nueva Ámsterdam. Allí los inmigrantes neerlandeses llevaron la figura de San Nicolás de Mira o de Bari, de gran importancia en los Países Bajos, y que deja regalos a los niños la noche del 5 al 6 de diciembre. En esa ciudad la tradición neerlandesa de San Nicolás (Sinterklaas) se mezcló con otros folclores de Pascua, como la figura de Papá Noel inglesa (Father Christmas) o con elementos que sobrevivían de la mitología nórdica, como Odín, y trasladó la entrega de regalos del 6 de diciembre tradicional al 25 de diciembre, como se celebraba en el centro de Europa. La pronunciación inglesa del Sinterklaas neerlandés acabó deformando en Santa Claus, y dando vida a un nuevo personaje que ya no era San Nicolás, ni Papá Noel, ni el Niño Jesús, ni Odín.

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De allí Santa Claus cruzó el charco de regreso a Europa. En primer lugar sustituyó a Papá Noel en las islas británicas y después en Francia, desde donde se difundió por toda Europa con el nombre del Papá Noel u Hombre de la Navidad, al que había suplantado. Y es que esta figura originalmente representaba al espíritu de la Navidad; era festiva, alegre y no repartía regalos al estar más relacionada con adultos ebrios que con los regalos de sus hijos. En gran parte de Europa Santa Claus se ha mezclado con el sustrato de las tradiciones anteriores a su llegada, con muchos casos de sincretismo donde se ha dejado de diferenciar bien dónde acaba Santa Claus o el moderno Papá Noel y empiezan las figuras locales, y con gran cantidad de variaciones nacionales y regionales. Pero en muchos Estados sobreviven personajes mitológicos diferentes.

En Europa central el Niño Jesús, Niño de la Navidad o Ángel sigue siendo la principal figura que reparte regalos entre los más pequeños; San Nicolás continúa resistiendo a su suplantador en Países Bajos, Bélgica o Polonia, pero en muchos otros lugares ha sido desplazado a una figura secundaria que solo deja dulces la noche del 5 al 6 de diciembre; San Basilio, cada vez más caracterizado como Santa Claus, lleva regalos a los niños griegos el 1 de enero; y los Reyes Magos reparten regalos en España el 6 de enero.

¿Cuándo se dan los regalos de Navidad en Europa?

En Dinamarca, tras la Segunda Guerra Mundial, el Hombre de la Navidad (Santa Claus) sustituyó como personaje principal al Gnomo de la Navidad, que se convirtió en un personaje secundario. Sin embargo, en Suecia o Noruega el Gnomo de la Navidad está adoptando la caracterización y hábitos de Santa Claus. Por su parte, en Islandia los trece Gnomos de la Navidad han ido adoptando gorros y barbas al estilo de Santa Claus. En Finlandia la antigua Cabra de la Navidad, se mantiene ya solo en nombre, habiéndose convertido Laponia —el lugar de donde originalmente procedía la Cabra de la Navidad para fineses y suecos— en el lugar de residencia de Papá Noel para los niños del continente, gracias a un parque temático en Rovaniemi abierto en 1985.

Sin embargo, pese a ser joven, la tradición del origen lapón no es la más reciente ni interesada. Para los niños daneses el Hombre de la Navidad llega desde Groenlandia; para los noruegos desde Drøbak, con un pequeño parque temático situado estratégicamente cerca de Oslo; para los suecos desde Mora, tras la apertura de otro parque en 1984; para los rusos el Abuelo de las Nieves llega desde Veliki Ústiug, tras un dedazo del alcalde de Moscú después de la caída del comunismo; para los bielorrusos desde Białowieża, como método de competir contra el Abuelo procedente de Veliki Ústiug; y para los italianos la Bruja Befana llega desde Urbania, cerca de San Marino.

¿Por qué se celebra la Navidad el 25 de diciembre?

Aunque el panorama mitológico navideño esté dominado por figuras masculinas, también sobreviven a Papá Noel algunas femeninas. La más importante es la Bruja Befana, en Italia, que es la sustituta de los Reyes Magos en el país mediterráneo. Santa Lucía es quien lleva los regalos de Navidad en Croacia y partes de Italia el 13 de diciembre; y la Tía Arie lleva regalos en la región francesa del Franco Condado y algunos cantones suizos.

En Rusia y otros países eslavos, la principal figura es el Abuelo de las Nieves. Una figura que parte del sustrato del espíritu eslavo del frío y con ciertas semejanzas a Papá Noel que suele ir acompañado de su nieta, la Doncella de Nieve o Snegúrochka, la cual nace en la literatura rusa del siglo XVIII y es incorporada a la mitología por Stalin. La actual tradición solo se consolidó como tal bajo el gobierno de Stalin en los años treinta como un modo de desplazar a figuras navideñas religiosas como San Nicolás y a figuras capitalistas como Papá Noel, y que se difundirá por buena parte del bloque soviético, cuajando especialmente en los países eslavos y ortodoxos.  

Solo en Rusia conviven siete figuras portadoras de regalos. Además del Abuelo de las Nieves existen Chisján, Eje Dyyl, Sagaan Ubugul, Suk Irey, Tol Babai, Tugeni Eneken, Yamal Iri o Kish Babái. Todos ellos una fusión entre el Abuelo de las Nieves y las tradiciones indígenas de los pueblos no rusos de Rusia, y que llevan regalos de Navidad a los de tradiciones budistas, chamánicas e islámicas. Pero parte de ellos son de implantación muy reciente.

Los distintos tipos de cristianismo en Europa

En Rumanía, durante el periodo comunista, la figura de Papá Noel fue sustituida por la de Moș Gerilă, una versión proletaria y solidaria del Abuelo de las Nieves. Y no es para nada el único caso de interpretaciones políticas de personajes navideños. El Niño Jesús que visita Europa central fue una invención de Lutero para alejar las fiestas de los santos católicos, aunque acabó por cuajar precisamente en las regiones católicas. La Bruja Befana, originaria de los Estado Pontificios, solo se difundió por Italia con la unificación. El San Nicolás de Países Bajos, que se lleva a los niños malos a España como castigo —o el Duque de Alba, según la versión—, y como herencia de la guerra de ocho décadas enfrentó a ambos países. Y el Olentzero vasco, originario de un pequeño territorio rural entre Guipúzcoa y Navarra y que originalmente era un personaje que no portaba regalos, se difundió por todo el País Vasco favorecido por el nacionalismo de forma muy reciente, en los años noventa, perdiendo sus características originales para transformarse en un Santa Claus vasco.

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