Los países con más muertes por cirrosis - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Países con más muertes por cirrosis hepática

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Los países con más muertes por cirrosis

Descripción del gráfico

La cirrosis, conocida también como cirrosis de hígado o cirrosis hepática, es la cicatrización (fibrosis) del hígado como consecuencia de una exposición prolongada a algún tipo de daño o enfermedad de dicho órgano, el encargado de eliminar las sustancias nocivas para el organismo de la sangre. El hígado de una persona que padezca cirrosis puede seguir funcionando correctamente, pero es probable que la enfermedad acabe provocando en algún momento una insuficiencia hepática y con ella, en el peor de los casos, la muerte.

Al principio es una enfermedad silenciosa, ya que los primeros síntomas no aparecen hasta que el hígado comienza a estar muy dañado. Algunos de ellos son cansancio constante, pérdida de peso, falta de apetito o dolor de estómago. Cuando la fibrosis está ya muy avanzada, las consecuencias son mayores y el enfermo puede sufrir ictericia (la piel se torna de color amarillento ante el exceso de bilirrubina), hemorragias internas, desnutrición o intoxicación cerebral.

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Las principales causas de la cirrosis son el consumo abusivo de alcohol a lo largo de muchos años; una infección prolongada de hepatitis (la B y la C en concreto) y la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA o esteatohepatitis no alcohólica); la inflamación del hígado, no por el alcohol sino por la acumulación de un exceso de grasa. Además, la cirrosis hepática también puede deberse a complicaciones en los conductos biliares o el sistema inmunológico, algunas afecciones hereditarias y el uso de ciertos medicamentos durante un periodo alargado en el tiempo.

La cirrosis aún no tiene cura, por lo que todos los tratamientos existentes se dirigen a paliar sus síntomas y reducir su progresión. La forma más directa de hacerlo es tratar el problema que ha dado origen a la cirrosis, como usar medicinas antivirales en el caso de la hepatitis C, dejar de beber o perder peso. En caso de que el órgano esté ya demasiado dañado, un trasplante de hígado puede ser la única solución. De hecho, al menos en Estados Unidos y Europa, la cirrosis es la principal causa de este tipo de trasplantes.

La probabilidad de morir siendo un adulto en el mundo

En 2017, la cirrosis hepática y el resto de enfermedades de hígado crónicas provocaron 1,32 millones de muertes en todo el mundo (el 2,4% de todos los fallecimientos), comparadas con las 899.000 producidas en 1990. África subsahariana es la región más afectada, con una tasa de mortalidad 32,2 por cada 100.000 habitantes, mientras que en los países de altos ingresos esta es de apenas 10,1. Con todo, la tasa de mortalidad por cirrosis estandarizada por edad se mantuvo estable o descendió incluso en todas las regiones del mundo entre 1990 y 2017, con las únicas excepciones de Asia central y Europa, donde las enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol han aumentado.

A nivel nacional Egipto es el país que sale peor parado con 161 muertes por cada 100.000 habitantes de más de quince años de edad, casi el doble que el segundo país con la mayor incidencia, Nigeria (87), según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2016. La hepatitis C está detrás de la gran mayoría de casos.

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