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¿Qué nivel educativo tienen los trabajadores del sector público y privado?

Descripción del gráfico

En España, el 66% de los trabajadores del sector público posee algún título de educación terciaria, frente al 36% del sector privado. Lejos de ser una anomalía, los empleados más cualificados son mayoría en gran parte de los sistemas públicos del mundo. En algunos países como Italia o Colombia suponen incluso más del 80% de la plantilla, según datos de 2017 recopilados por el Banco Mundial.

De hecho, en todos los países para los que hay datos disponibles (36), con la única excepción de Luxemburgo, los trabajadores con un nivel educativo superior representan una proporción mucho mayor en el sector público que en la empresa privada, con una diferencia media de 28 puntos porcentuales. Por el contrario, aquellos que terminaron su carrera académica en la educación secundaria o que directamente no estudiaron nada se concentran en lo privado (37% de los empleados en España, el 53% en Portugal o el 56% en Guatemala).

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La primera razón que explica esta diferencia de formación es la edad media de incorporación al trabajo. La Administración contrata mucho más tarde a sus trabajadores en comparación con la empresa privada (seis años después en Colombia o cinco en Italia, por ejemplo), empleados que antes de conseguir un puesto fijo deben superar requerimientos muy exigentes y dilatados en el tiempo como oposiciones o formaciones. En España, por ejemplo, para que un médico ingrese en la plantilla del Sistema Nacional de Salud, este debe antes someterse a una prueba selectiva y pasar por una formación de cuatro años para conseguir la especialización. La mayoría de estos requerimientos exigen que el practicante cuente ya con una carrera universitaria para poder acceder al proceso selectivo.

Esa necesidad frecuente de poseer un título para poder optar a un cargo en el sector público es la segunda razón por la que los empleados públicos cuentan con una educación más alta. Para desarrollar profesiones intelectuales, como la de profesor o enfermería, o de cuello blanco —tareas semiprofesionales o profesionales de oficina, administración y coordinación de ventas— es indispensable haber superado el correspondiente grado universitario o formación profesional, y es el sector público el que absorbe a la mayoría de estos graduados. Por su parte, el sector privado emplea a un número mucho más elevado de trabajadores de cuello azul, aquellos cuya profesión requiere un trabajo manual (obreros) y, por tanto, menos estudios.

La edad media de los trabajadores del sector público y privado

En la mayoría de los casos poseer un nivel educativo más alto equivale, consecuentemente, a cobrar más, tal y como demuestran los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2016. Si en España los graduados en bachillerato cobran el 100% de un sueldo imaginario, los trabajadores con educación terciaria cobrarán un 51% más y aquellos con una educación inferior a bachillerato un 27% menos. Esa diferencia es incluso más grande en países donde la desigualdad social y económica es más pronunciada, como sucede en América Latina: en Chile, los trabajadores más cualificados cobrarían un 137% más que aquellos solamente con el título de bachillerato y los que hayan recibido una educación inferior un 32% menos. Gran culpa de esa diferencia la tiene la contratación pública, ofertas de trabajo por lo general con sueldos más elevados, más estables y más uniformes.

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1 comentario

  1. El titular es desafortunado. Da a entender que el mejor y mayor capital humano se concentra en lo público, cuando todos sabemos que no es así. La comparación debería ser entre sector público y empresas cualificadas con valor añadido.