El mapa de la contaminación lumínica en el mundo - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Mapa de la contaminación lumínica en el mundo

Cartografía Economía y Desarrollo Mundo

El mapa de la contaminación lumínica en el mundo

Descripción del mapa

La Vía Láctea está escondida para más de un tercio de la población mundial, una proporción que asciende hasta el 60% en el caso de los europeos y del 80% de los norteamericanos. La culpa la tiene la contaminación lumínica, la alteración de los niveles de iluminación natural nocturna causada por fuentes de luz antropogénicas. A pesar de que se trata de una de las formas de contaminación ambiental más invasivas —puede verse a cientos de kilómetros, por lo que también afecta a las zonas más vírgenes—, el brillo artificial del cielo nocturno apenas ha sido estudiado y medido.

Tampoco se conoce con exactitud cuál es su impacto más allá de las limitaciones para la astronomía, las dificultades para el tráfico aéreo y marítimo y el desperdicio de energía. Sí se sabe por el momento que afecta de forma directa a muchas especies animales con hábitos nocturnos, en especial a los insectos. Estos se sienten atraídos instintivamente por la luz, lo que puede provocar su muerte por extenuación, abrasión o depredación por otro animal, además del llamado efecto aspirador, mediante el cual los insectos abandonan sus hábitats naturales siguiendo el rastro de la luz artificial.

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

“El nuevo atlas mundial de brillo artificial del cielo nocturno”, publicado en 2016 por un grupo de investigadores liderados por Fabio Falchi, miembro del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Contaminación Lumínica italiano, constituye uno de los principales estudios dentro del campo de la alteración lumínica. Su principal conclusión es que el 83% de la población mundial vive bajo cielos contaminados, el 99% en Estados Unidos y Europa.

Chad, República Centroafricana y Madagascar son los países menos afectados, con tres cuartas partes de sus habitantes disfrutando de un cielo nocturno impecable. La diferencia es que estas zonas, generalmente pobres y concentradas mayoritariamente en África, acusan fuertes interrupciones del suministro de energía y electricidad, así como una debilidad del tejido productivo, lo que en última instancia radica en un cielo despejado por la noche.

¿Dónde están los faros en la Unión Europea?

En el extremo opuesto, Singapur destaca por ser el país más contaminado lumínicamente del mundo, hasta el punto de que el total de su población vive bajo un cielo nocturno tan brillante que el ojo humano no puede adaptarse plenamente a la oscuridad. En la misma línea se sitúan los casos de Kuwait, donde el 98% de la población vive bajo un cielo extremadamente brillante, Catar (97%), Emiratos Árabes Unidos (93%) o Arabia Saudí (83%), países con una gran presencia de una industria que requiere de una ingente cantidad de iluminación para continuar su trabajo por la noche: la petrolera. De hecho, en el mapa también pueden apreciarse con facilidad las explotaciones de hidrocarburos de Alaska y Alberta, el mar del Norte o Siberia.

Los datos recogidos en “El nuevo atlas mundial de brillo artificial del cielo nocturno” demuestran que la contaminación lumínica es un asunto global y que urgen medidas para limitar su impacto. El problema puede ser mitigado al instante apagando las luces, pero las consecuencias son a largo plazo. El papel de la tecnología puede ser determinante, sobre todo en el campo de la iluminación adaptativa, un tipo de instalación que utiliza sensores en tiempo real para adecuar el alumbrado público a las condiciones meteorológicas y de tráfico.

La paradoja de las luces led: eficiencia energética a cambio de contaminación lumínica

Comentarios