Distribución de la Cámara de Representantes de Estados Unidos

Cartografía Política y Sociedad América del Norte

La evolución de la Cámara de Representantes de Estados Unidos

Descripción del gráfico

La cámara baja del Congreso estadounidense, la Cámara de Representantes, es el motor legislativo del aparato político del país. Su función principal es la de proponer proyectos de ley (bills, en inglés) que luego deben ser ratificados por el Senado. Posee, por tanto, la iniciativa legislativa, aunque también es la única que puede llevar a cabo juicios políticos a funcionarios federales y, en caso de empate en el colegio electoral, elegir al presidente del país.

Desde 1912 está compuesta por 435 representantes ―en 1958 la admisión de Alaska y Hawái sumó dos nuevos escaños, pero la Cámara fue reconfigurada en 1962, volviendo a los 435 miembros―, los cuales son elegidos de manera proporcional a la población de los cincuenta estados: California es el estado con más representación, con un total de 53 escaños, mientras que Alaska, Delaware, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Vermont y Wyoming tan solo cuentan con un representante. Los 435 son renovados al completo cada dos años mediante sufragio universal.

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Además de los 435 congresistas, en la Cámara de Representantes también hay seis miembros sin derecho a voto que representan los intereses del Distrito de Columbia o Washington D.C., las Islas Vírgenes, Guam, Samoa Americana, las Islas Marianas del Norte y Puerto Rico. Estos participan en los comités y en los debates de la Cámara, pero no pueden participar en las votaciones. Así, para que una propuesta de ley pueda pasar al Senado, al menos 218 representantes deben votar a favor, es decir, es necesaria mayoría absoluta. En cuanto al presidente de la Cámara de los Representantes, el tercero en la línea de sucesión del presidente de los Estados Unidos, es elegido por los propios representantes.

Aunque cualquier partido puede presentarse a las elecciones, los elevados costes de inscripción y de las campañas electorales, así como la variedad de normas por estado para concurrir a ellas, hacen muy difícil que republicanos y demócratas no sumen la inmensa mayoría de votos. De hecho, tras la victoria de Trump de 2016, la Cámara de Representantes quedó monopolizada por los dos principales partidos, aunque un diputado republicano se convirtió en independiente.

La geografía electoral de Estados Unidos

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