15 mapas y gráficos para entender el Día del Trabajo - Mapas de El Orden Mundial - EOM
primero-mayo-dia-trabajador

Cartografía Economía y Desarrollo Mundo

15 mapas y gráficos para entender el Día del Trabajo

Descripción del mapa

Cada primer día de mayo se celebra el Día del Trabajador o Día del Trabajo, una festividad que conmemora la Revuelta de Haymarket, ocurrida ese día de 1886 en la ciudad de Chicago y que reclamaba la jornada laboral de ocho horas. Desde 1889 se ha ido estableciendo en muchos países, especialmente aquellos que han tenido una fuerte influencia de partidos socialistas o del movimiento obrero, y hoy sirve como recordatorio y reivindicación de los distintos derechos laborales y la mejora de condiciones en este aspecto. Sin embargo, la situación laboral en el planeta es muy dispar, y sobre todo depende de distintos condicionantes políticos y económicos.

Afiliación a sindicatos en la Unión Europea

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

El Día del Trabajador está fuertemente asociado a los sindicatos, unos actores que tuvieron una gran influencia política durante los siglos XIX y XX pero que en la época actual no pasan por su mejor momento. En Europa esto se puede comprobar con la tasa de sindicalización: en apenas cinco países comunitarios la mayoría de trabajadores están afiliados hoy a uno, mientras que en el resto esta proporción desciende hasta claras minorías.

Cobertura del convenio colectivo en países Unión Europea

En algunos de estos países con altas tasas de sindicalización, como el caso de los nórdicos, afiliarse tiene un aliciente, ya es que es frecuente que los trabajadores solo puedan verse beneficiados de los convenios colectivos o logros que alcance el sindicato si están afiliados al mismo, pero no aquellos trabajadores que no se encuentren bajo el paraguas sindical. No es un modelo carente de pros y contras: beneficiarse de los logros sindicales solo si se está afiliado incentiva la participación y el empoderamiento de estos actores, pero deja en peor posición al resto de los trabajadores; por el contrario, un sistema en el que los logros sindicales sean universales a cualquier trabajador, estén afiliados o no, puede ser más justo, pero desincentiva que los trabajadores se involucren en los mismos.

Horas semanales trabajadas por trabajador en países OCDE

Uno de los grandes logros de los trabajadores durante el siglo pasado —especialmente en los países occidentales— fue la jornada laboral de ocho horas al día, ya que en décadas anteriores era frecuente trabajar diez, doce o catorce horas diarias. Pero esta cifra no se ha alcanzado en todo el mundo, y en algunos países de la OCDE los trabajadores a jornada completa la sobrepasan claramente, como puede ocurrir en México o Costa Rica. También en otros lugares, solo que al computar el número medio de horas por trabajador, aquellos lugares con elevados porcentajes de población trabajando a tiempo parcial —caso de Alemania—, hacen que la cifra global se reduzca bastante.

Productividad laboral en la Unión Europea

Muchas de estas horas de trabajo dependen de una variable relativamente sencilla: la productividad. Si en un país se producen bienes o servicios por el mismo valor en la mitad de horas que en el país vecino, ese país menos productivo tendrá que emplear el doble de horas trabajando para alcanzar la misma meta. Alemania, por ejemplo, es de los países que menos horas de media por trabajador emplea, pero el valor de lo producido por cada trabajador es superior al de otros países que echan bastantes más horas trabajando. Eso nos permite concluir que, al ser la economía alemana enormemente productiva, sus empleados tienen mayor margen de negociación que en aquellos donde no se es tan productivo, como puede ocurrir en la Europa del este.

Productividad laboral países América Latina

Algo similar ocurre en el continente americano, uno de los más desiguales en términos de productividad, ya que la diferencia entre el primero y el último es de más de seis veces. Así, frente a economías tradicionalmente potentes como la estadounidense, la canadiense, la chilena o la argentina, se contraponen las de lugares como las repúblicas centroamericanas o países como Paraguay, Ecuador o Perú.

Productividad laboral en Asia-Pacífico

Pero las matemáticas también tienen sus trucos. Brunéi, el país más productivo de Asia-Pacífico y más que cualquier americano y que casi todos los europeos, obtiene buena parte de esta cifra gracias a las enormes ventas de hidrocarburos, que generan cuantiosos ingresos y que, unido a la baja población del país, derivan en ese ratio tan elevado. Así, cifras más realistas de la situación de la productividad de la región las observamos en el caso australiano, japonés o surcoreano, mientras las grandes potencias de la región, como son China e India, andan más rezagadas por el motivo opuesto al de Brunéi: sus elevadas cifras de población diluyen su músculo económico.

Coste trabajador por hora en países Unión Europea

En la situación laboral de los países —y sobre todo salarial— también influye poderosamente el coste de la mano de obra. Si una economía es muy productiva y cada trabajador produce por un alto valor, ese margen de beneficio permitirá exigir y realizar subidas en los salarios. Por el contrario, si en un país se deben emplear muchas horas para obtener una producción de escaso valor, el espacio para subir los salarios será reducido. No es de extrañar, por tanto, que el coste de la mano de obra en la Unión Europea sea más alto cuanto más productivo es el país y viceversa.

Cambio en los salarios en el mundo tras la crisis

Los salarios han tenido una evolución particular en cada región del mundo durante la última década. Frente a las zonas más afectadas por la crisis de 2008, como pudieron ser Norteamérica o Europa, y donde los salarios apenas crecieron o incluso disminuyeron, en otras zonas como Asia-Pacífico los continuos aumentos de productividad y crecimiento se tradujeron también en sustanciales subidas salariales. A este factor salarial le dedicamos un especial más detallado con gráficos y mapas.

Ingresos por nivel de estudios

Porque en los salarios existe una variable fundamental, y son los estudios. Cuando en casa te insistían en estudiar para tener un futuro mejor no te engañaban, ya que la correlación entre mayor nivel de estudios y de renta es evidente. Con todo, esta diferencia se aprecia mejor en aquellos lugares con mayor desigualdad, mientras que en los Estados con buenas políticas redistributivas y menor desigualdad las diferencias, aunque evidentes, quedan más atenuadas.

Población nini en la Unión Europea

Por lo anterior, en aquellos países donde existe un alto abandono escolar o el porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan es elevado, los salarios del futuro corren peligro de resentirse. Quedar fuera del mercado laboral de forma prolongada o detener el desarrollo formativo tiene consecuencias muy negativas para jóvenes y adultos, desde carecer de la experiencia laboral necesaria a no tener las habilidades y conocimientos que sí pueden tener demanda laboral.

Desempleo en la Unión Europea

La tasa de desempleo también es otro factor fundamental en los salarios. Si en un país existe pleno empleo, las lógicas económicas tienden a hacer crecer los salarios porque los trabajadores son más valiosos ante un mercado laboral sin apenas oferta. En cambio, aquellos lugares con elevado desempleo no suelen tener grandes crecimientos salariales por el motivo contrario: hay mucha gente dispuesta a trabajar por un bajo salario, por lo que no hay ningún tipo de incentivo económico para pagar más por ese trabajo. Por ello no debería extrañarnos que en los países de la Unión Europea más golpeados por el desempleo los salarios hayan decrecido.

Desempleo en nativos e inmigrantes en la OCDE

Dentro de los desempleados, los inmigrantes están especialmente afectados. A pesar de los falsos mitos sobre que se quedan con el trabajo de los nacionales, lo cierto es que en la gran mayoría de países de la OCDE estas personas sufren una tasa de desempleo muy superior a la de los lugareños. En algunos países, incluso, duplican o triplican el nivel de paro que padecen los oriundos del lugar.

Salario mínimo en los países de la Unión Europea

Si todo lo anterior quedase condicionado al mero funcionamiento del mercado también existirían importantes problemas de desigualdad y pobreza. De ahí que otra reclamación habitual de sindicatos y trabajadores haya sido tener un salario mínimo que garantice un ingreso digno para toda aquella persona que trabaja, evitando así abusos y competencia por ver quién cobra menos. En Europa, por lo general, estos salarios mínimos están bastante ligados a la productividad de las economías, aunque en algunos países no se ha legislado en esta línea y es un límite que queda en manos de la negociación entre empresarios y sindicatos.

Trabajadores públicos en los países Unión Europea

En los salarios y el trabajo también influye la cantidad de trabajadores públicos. Al tener un ingreso recurrente y estable en el tiempo, además de suponer cierta garantía de consumo y actividad económica, los empleados públicos suelen empujar al alza los salarios. Esto, además, tiene otra ventaja: aunque los pagadores sean las distintas Administraciones Públicas, unos elevados salarios públicos redundan en una importante fuente de ingresos para el Estado por los impuestos que pagan.

Puestos directivos o gerenciales ocupados por mujeres

Y todo esto, como es evidente, también afecta a las mujeres: solo en un país del mundo hay más mujeres directivas y en puestos gerenciales que hombres. En el resto están en minoría. Esta desigualdad, que en un sentido amplio podemos entender como brecha de género, afecta a los trabajos a los que pueden acceder, a los salarios, al desempleo o a la formación.

Artículos relacionados

Comentarios