La densidad de vías de tren en el mundo - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Densidad de vías de tren en distintos países del mundo

Cartografía Economía y Desarrollo

La densidad de vías de tren en el mundo

Descripción del gráfico

El tren está de moda. La lucha contra el cambio climático ha centrado la atención en la huella de carbono de los ciudadanos y en cómo estos pueden reducirla. En ese contexto, el transporte es uno de los sectores más contaminantes, a la vez que uno de los más presentes en la vida diaria de la gente. Pero no todos los medios de transporte causan la misma contaminación ambiental: un viaje de Londres a Madrid en avión emitiría 118kg de CO2 por pasajero, mientras que el mismo trayecto en tren solo tendría un impacto de 43kg. De esta forma, sus bajos niveles de contaminación, su impacto en la movilidad y su potencial para mejorar el uso del suelo y el desarrollo de los centros urbanos han dado lugar a una segunda juventud del tren.

Sin embargo, no todos los países cuentan con los mismos recursos, sobre todo a nivel de infraestructura ferroviaria, para apostar por potenciar el tren como medio de transporte de referencia a nivel nacional e incluso internacional. La densidad de vías de tren —kilómetros de vías por cada 100 kilómetros cuadrados— está estrechamente relacionada con la evolución de la Revolución Industrial y con los grados de industrialización actuales. No en vano, la República Checa, Bélgica, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Italia y Francia, todos ellos con más de cinco kilómetros de vías ferroviarias por cada 100 kilómetros cuadrados, son los países que cuentan con una infraestructura ferroviaria más fuerte, tal y como muestran los datos seleccionados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2016.

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La Segunda Revolución Industrial llegó a estos países a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y sus centros industriales se consolidaron de manera más temprana que en el resto del continente. Lo mismo ocurrió en Japón, donde la revolución Meiji transformó el modelo económico y productivo del país asiático a partir de 1866. Por el contrario, en Europa, España y Portugal solo fueron capaces de industrializar algunas zonas del norte, lo cual tiene un impacto directo en la densidad ferroviaria. Por su parte, países como Noruega, China o Rusia acusan la vasta extensión de sus territorios y la presencia de zonas despobladas, aunque en el caso chino se está realizando una fuerte inversión para revertir esta situación.

La Revolución Industrial en Europa

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