La cronología de la historia reciente de Afganistán - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Cronología e historia del conflicto de Afganistán

Cartografía Geopolítica Asia Central

La cronología de la historia reciente de Afganistán

Descripción del mapa

Bloqueado entre montañas, desiertos e imperios enfrentados entre sí, la historia de Afganistán ha estado dramáticamente marcada por la guerra y las injerencias externas. El nuevo ascenso de los talibanes al poder no es sino un momento más en una larga cadena de golpes, invasiones y revoluciones que siempre han tenido a la violencia como hilo conductor y al pueblo afgano como eterno perdedor.

De hecho, no fue hasta el año 1747 cuando el Afganistán moderno comenzó a tomar forma tras siglos de dominio persa, turco, mongol y musulmán. El encargado de hacerlo fue Ahmed Sah Durrani, quien asumió el poder del Imperio afgano o durrani tras el asesinato de Nader Sah de Persia, y poco a poco fue extendiendo su dominio en la región. No en vano, Ahmed Sah consiguió incorporar a su imperio los actuales Afganistán, Pakistán y parte del este de Irán y del oeste de India.

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Durante la segunda mitad del siglo XVIII Afganistán fue, junto con el Imperio otomano, el imperio musulmán más importante del mundo, y la dinastía Durrani consiguió mantenerse en el poder durante varias generaciones. Sin embargo, el Imperio afgano comenzó a desmoronarse a principios del siglo XIX, siendo finalmente derrotado en 1819 cuando Ayub Shah, el último durrani en ocupar el trono, perdió el control de Cachemira.

Tras su muerte en 1823, el territorio que ocupó el Imperio durrani se desintegró y fueron múltiples los bandos que reclamaron el poder, pero no fue hasta la llegada de Dost Mohammad Khan en 1826 que el Reino de Afganistán quedó reconstituido. La primera época de este nuevo periodo monárquico, también conocida como Emirato por el título de emir que ostentaron los Khan hasta 1926, estuvo marcada por el “Gran Juego”, es decir, la disputa entre los intereses del Imperio ruso y el Imperio británico que existían en la zona.

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El esplendor que llegó alcanzar Afganistán puso alerta a los británicos, que no dudaron en ocupar la región en la Primera guerra anglo-afgana, en 1839, para impedir también el expansionismo de los rusos. Sin embargo, Dost Mohammad Khan logró mantenerse en el poder y sus sucesores trataron de estrechar las relaciones con el Imperio zarista. Ese acercamiento condujo a la Segunda guerra anglo-afgana en 1878, tras la cual los británicos se aseguraron el control de las relaciones externas afganas a cambio de que la región mantuviese su soberanía.

Poco después, en 1893, el Imperio británico también obligó a los Khan a aceptar a la línea Durand, la actual frontera sur de Afganistán y que provocó la división política del pueblo pastún y la cesión de un tercio del país. A pesar de ello, el Reino de Afganistán volvió a mostrar su resistencia tras el ascenso al trono de Amanulá Khan en 1919, lo que provocó el estallido de la Tercera guerra anglo-afgana y la posterior declaración de independencia de Afganistán.

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Amanulá se alió entonces con la recién fundada Unión Soviética y poco a poco fue introduciendo reformas sociales, políticas y económicas que concluyeron, a pesar de varios cambios de poder y disputas familiares, en 1965 con la creación del primer parlamento afgano. Aun así, poco después llegaría el golpe de Estado de Mohammed Daoud Khan, comandante y príncipe del ejército, que en 1973 puso fin a más de dos siglos de monarquía en Afganistán.

A pesar de pertenecer a la familia real, Daoud Khan creó una república en la que él ejerció de jefe de Estado y Gobierno y prometió reemplazar el mandato del anterior rey, “corrupto y decadente”, por una “democracia genuina”. Sin embargo, al llegar al poder el nuevo dirigente disolvió el parlamento y el poder judicial y dio paso a un Estado presidencial de partido único. También se acercó a los Estados Unidos y Pakistán, deteriorando sus relaciones con sus anteriores aliados, esto es, la Unión Soviética y el Partido Democrático del Pueblo (PDPA), la formación comunista de Afganistán.

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El Gobierno de Daoud Khan terminó en 1978, cuando el PDPA dirigió una revolución comunista, la llamada Revolución de Saur, y se hizo con el poder. Sin embargo, la impopularidad de los nuevos gobernantes y el miedo de la URSS a que Estados Unidos consiguiera aumentar su influencia provocó que los soviéticos entrasen en Afganistán en 1979 para apoyar al Gobierno afgano. Por su parte, para combatir el comunismo que amenazaba con arraigar en el país, los norteamericanos entrenaron y financiaron a los muyahidines, fundamentalistas islámicos que declararon la guerra a las tropas soviéticas.

Tras nueve años de contienda, los soviéticos se retiraron de Afganistán en 1989, aunque los enfrentamientos entre los insurgentes y el ejército afgano continuaron hasta 1992, fecha en la que el Gobierno comunista colapsó tras el derrumbamiento definitivo de la Unión Soviética. Fue entonces cuando Afganistán se sumió en una guerra civil que se extendió hasta 1996 y que aupó a los talibanes al poder.

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Pero un nuevo suceso volvería a cambiar el rumbo del Afganistán talibán, donde la visión más estricta del islam se imponía: los atentados del 11 de septiembre de 2001. El ataque de las Torres Gemelas y al Pentágono provocó que el presidente estadounidense George Bush, apoyado por la OTAN, le declarara la guerra al terrorismo y a los talibanes afganos, que habían dado protección en su territorio al grupo terrorista de Al Qaeda y a su líder Osama bin Laden, autor intelectual del atentado.

Así, la invasión de Afganistán comenzó en 2001 y se extendió hasta principios de este mismo 2021, cuando Estados Unidos retiró todas sus tropas, cediendo toda la responsabilidad a las autoridades afganas. Estas, desorganizadas y mermadas por la corrupción, el despotismo y las rencillas internas, no tardaron en sucumbir ante la nueva ofensiva talibán, que tomó Kabul y se hizo de nuevo con el control del país en apenas unas semanas.

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1 comentario

  1. Excelente artículo. Muchas gracias. Con su permiso lo compartiré con estudiantes de Administración Pública en la Escuela Superior de Administración Pública de Colombia, sede central (Bogotá DC) y territorial Cundinamarca, respectivamente. Todos los derechos de autor serán respetados y citados rigurosamente. Un gran portal de consulta especializada con temas geopolíticos de gran factura e impacto.

    MsC. Estrategia y Geopolítica (Esdegue), Luis Jair Pacheco
    Doctorando en Política y Gobierno, Pontificia Universidad Católica de Córdoba
    Especialista en Responsabilidad Social Empresarial. U Externado y Columbia N.Y.
    Especialista en Gobierno Municipal, Pontificia Universidad Javeriana Bogotá
    Docente Asociado ESAP.